jueves, 21 de marzo de 2019

Mis 5 autores latinoamericanos de poesía favoritos


¡Hola a todos! ¡Feliz Día Mundial de la Poesía! He pensado que, para celebrar, podía traerles esta entrada temática. 

Por mucho tiempo sentí que la poesía no era lo mío. No era muy dada a leerla ni escribirla. Supongo que se debe a que las poesías que me daban a leer en la escuela primaria eran simples versos rimados, o alegatos cursis y melodramáticos -escritos en un tono casi paródico- que no terminaban de llegarme al corazón. Por suerte, en los últimos años de la escuela secundaria me deshice de mis prejuicios; empecé a leer poesías que sí me gustaron y ya en la universidad me volví más abierta al género.

Ahora puedo decir con total sinceridad que me gusta mucho la poesía. Quizás no todos los poetas son para mí, ni soy una completa experta a la hora de nombrar los distintos tipos de métrica que existen, pero voy aprendiendo poco a poco, y de momento me encuentro cada día más enamorada de la capacidad que tiene este género literario para resumir emociones complejas en pocas palabras.

A continuación, les dejo un listado de escritores latinoamericanos cuyos poemas  me gustan bastante, y también les paso una recomendación de cada uno. Si tengo tiempo otro día hago una lista de autores europeos y norteamericanos.


Jorge Luis Borges

Esta mención quizás no sea una sorpresa para nadie que haya leído la mini reseña  que hice el año pasado sobre las poesías de Borges, pero puede que sí le resulte extraño a quienes conocen al autor solamente por sus cuentos. No sabría decirles si a todo el mundo le llegan sus poesías; pero a mí, al menos, me encantan. No suelen ser excesivamente emotivas pero sí profundas. Predominan mucho en ellas la nostalgia y la melancolía. También están llenas de múltiples referencias a textos literarios e históricos, lo cual, en mi opinión, enriquece mucho el universo contenido en cada poesía. 

El Hacedor

Somos el río que invocaste, Heráclito.
Somos el tiempo. Su intangible curso
acarrea leones y montañas,
llorado amor, ceniza del deleite,
insidiosa esperanza interminable,
vastos nombres de imperios que son polvo,
hexámetros del griego y del romano,
lóbrego un mar bajo el poder del alba,
el sueño, ese pregusto de la muerte,
las armas y el guerrero, monumentos,
las dos caras de Jano que se ignoran,
los laberintos de marfil que urden
las piezas de ajedrez en el tablero,
la roja mano de Macbeth que puede
ensangrentar los mares, la secreta
labor de los relojes en la sombra,
un incesante espejo que se mira
en otro espejo y nadie para verlos,
láminas en acero, letra gótica,
una barra de azufre en un armario,
pesadas campanadas del insomnio,
auroras, ponientes y crepúsculos,
ecos, resaca, arena, liquen, sueños.

Otra cosa no soy que esas imágenes
que baraja el azar y nombra el tedio.
Con ellas, aunque ciego y quebrantado,
he de labrar el verso incorruptible
y (es mi deber) salvarme.

Para más poesías, click aquí.


Circe Maia

¿Cuántos de ustedes conocían a esta autora uruguaya? Yo me encontré con sus poemas casi de casualidad, leyendo una revista literaria. ¡Y no puedo creer que no haya más gente que la conozca! Sus poemas tienen mucha fuerza; son muy visuales y ricos en vocabulario, hacen que veas escenas y paisajes comunes bajo una nueva luz. Fíjense, por ejemplo, en este fragmento:


El ruido del mar

Hay un tejido, una red luminosa
que tiembla en la arena, por abajo del agua.
Se ve a través del verde transparente
como una temblorosa trama.

Cuando la ola rompe su espuma
quedan burbujas sueltas, chiquitas
sobre la piel del agua:
brillan intensa, nítidamente
en seguida se apagan.


Por la suave curva de las ola
sobre su lento avance
sobre su amplio movimiento seguro
la luz resbala.
Se deslizan los resplandores
por los movedizos toboganes del agua.

Ruido del mar, qué golpe derramado
qué entreverada voz y qué sonido
tan confuso y oscuro
cuando todo en derredor está tan claro.

Todos los límite
firmes y recortados
todo con su color tan decidido
los colores tocándose
uno al lado del otro, sin mezclarse.


Y parece que cada uno: limpio
y liso azul, rojo tejado
verdor brillante
diera un sonido puro e inaudible
y todos un acorde fuerte y claro.
Pero el ruido del mar no se comprende,
se desploma continuamente, insiste
una y otra vez, con un cansancio
con una voz borrosa y desgranada...

Y no se sabe
qué es qué quiere o qué pide
el turbio ruido oscuro
cuando todo en derredor está tan claro.

Pueden leer más aquí.


Alfonsina Storni

Tenía que nombrarla sí o sí. Es una de las grandes poetisas de nuestro país. Recuerdo que, en mi adolescencia, sus poesías eran las que más solían llegarme. Están llenas de pasión y tristeza; de fuerza y rebelión. Algunos de sus poemas tiene una mirada muy crítica respecto a la sociedad de su tiempo y reivindican la importancia de la voz femenina.


Sábado

Me levanté temprano y anduve descalza
por los corredores: bajé a los jardines
y besé las plantas
absorbí los vahos limpios de la tierra,
tirada en la grama;
me bañé en la fuente que verdes achiras
circundan. Más tarde, mojados de agua
peiné mis cabellos. Perfumé las manos
con zumo oloroso de diamelas. Garzas
quisquillosas, finas,
De mi falda hurtaron doradas migajas.
Luego puse traje de clarín más leve
que la misma gasa.
De un salto ligero llevé hasta el vestíbulo
mi sillón de paja.
Fijos en la verja mis ojos quedaron,
fijos en la verja.
El reloj me dijo: diez de la mañana.
Adentro un sonido de loza y cristales:
comedor en sombra; manos que aprestaban
manteles.
Afuera, sol como no he visto
sobre el mármol blanco de la escalinata.
Fijos en la verja siguieron mis ojos,
fijos. Te esperaba.

Pueden leer esta poesía y más aquí.



Mario Benedetti

Otro autor con el que me resultaba muy fácil conectar. Quizás porque, cuando todavía le tenía cierta reticencia a la poesía, leerlo me resultaba ameno y sencillo. Sus metáforas no son rebuscadas, pero no por ello tiene poca profundidad. Me cuesta elegir un solo poema suyo, porque hay varios que me gustan en general y prácticamente ninguno me llega de manera particular, pero les dejo este, que seguro que muchos lo conocen.

No te rindas

No te rindas, aun estas a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos
liberar el lastre, retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frio queme,
aunque el miedo muerda
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo tambien el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.
Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas quitar los cerrojos
abandonar las murallas que te protegieron.
Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos,
No te rindas por favor no cedas,
aunque el frio queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque cada dia es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estas sola,
porque yo te quiero.

Más poesías aquí.


Gabriela Mistral

Si entran a alguna de la páginas que recopilan sus poesías, no podrán salir hasta haber recorrido casi la totalidad de su obra. Algunas son realmente complejas, tanto en estructura como contenido, y otras no pueden ser fácilmente reducidas a una sola temática. Al igual que Alfonsina Storni, tiene una mirada muy particular del universo femenino y algunos de sus poemas tienden a ser reivindicativo. Pero mis favoritas, sin duda, son las que hacen referencia a la naturaleza. Les dejo el fragmento de una y después se van a mirarlas todas, ¿sí?

Raíces

Estoy metida en la noche
de estas raíces amargas
como las pobres medusas
que en el silencio se abrazan
ciegas, iguales y en pie,
como las piedras y las hermanas.


Oyen los vientos, oyen los pinos
y no suben a saber nada.
Cuando las sube la azada
le vuelven al sol la espalda.


Ellas sueñan y hacen los sueños
y a la copa mandan las fábulas.
Pinos felices tienen su noche,
pero las siervas no descansan.
Por eso yo paso mi mano
y mi piedad por sus espaldas.


Apretadas y revueltas
las raíces-alimañas
me miran con unos ojos fijos
de peces que no se les cansan
y yo me duermo entre ellas
y de dormida me abrazan.


Abajo son los silencios,
en las ramas son las fábulas.
Del sol serían heridas
que sí bajaron a esta patria.
No sé quién las haya herido
que al tocarlas doy con llagas.


Quiero aprender lo que oyen
para estar tan arrobadas,
lo que saben y las hace
así de dulces y amargas.
Paso entre ellas y mis mejillas
se llenan de tierra mojada.



Pueden leer más poesías aquí.


P/D: ¿Soy la única que piensa que el pseudónimo que eligió es muy bueno? Siempre me gustó lo musical que suena “Gabriela Mistral”. Con los años me enteré de que, además, es un homenaje a dos poetas que ella admiraba.


Y esas son todas  las poesías por ahora. Sé que hay muchos autores latinoamericanos que no he mencionado, pero estos son los que más me entusiasmaron en su momento y me hicieron encariñarme con la poesía ¿Cuáles fueron las que más les gustaron? ¡Cuéntenme en los comentarios!





jueves, 21 de febrero de 2019

Reseña de "Anne, la de la Isla" de Lucy M. Montgomery

¡Hola, lectores! ¿Cómo los está tratando el calor? Hoy vengo a traerles la reseña del tercer libro de la serie "Anne, la de Tejados Verdes", porque se los debo desde hace bastante. Además, estas lecturas llenas de buen humor y frescura son perfectas para el verano. ¡Sigan leyendo!


Libro: Anne, la de la Isla
Serie: Anne, la de Tejados Verdes
Autora: Lucy Maud Montgomery
Editorial: Emecé Editores


Sinopsis: Esta tercera entrega de la historia de Anne Shirley creada por la novelista canadiense L. M. Montgomery, y que ya forma parte del canon universal de la literatura juvenil, encuentra a la protagonista en la flor de la juventud. Su inteligencia y su sensibilidad han madurado según sus valores personales, que combinan la compasión con el humor, la delicadeza con un sentido firme de la justicia. Anne debe abandonar Avonlea y el hogar familiar para continuar sus estudios superiores en Kingsport. Allí, además de un período forzoso de aclimatación, la esperan nuevas amigas y exigentes desafíos, aventuras, simulacros del verdadero amor y decepciones, así como también el perseverante Gilbert, que también avanza en sus estudios con humildad y empeño, mientras Marilla, la ya anciana madre adoptiva de Anne, cuida de los mellizos y la mantiene al tanto de las novedades del pueblo. Anne, la de la isla prosigue la historia de un personaje femenino y su mundo, cada más amplio y complejo, esta vez en la etapa en la que germina y florece el romance. Escrita con sencillez y argumentos que hoy parecen lejanos, la historia de la niña huérfana se afianza en el retrato del desarrollo de una mujer en la sociedad moderna.



“Anne la de la Isla” es el tercer libro de la serie “Anne, la de Tejados Verdes”, y como tal, muestra el paso de nuestra protagonista de la adolescencia a la adultez, pues cumple dieciocho años y debe mudarse para continuar sus estudios universitarios en Kingsport.

Debo confesar que me al principio me entristeció un poco que saber que nos alejaríamos de Avonlea, porque, como ya he dicho en reseñas anteriores, una de las cosas que más me gusta de esta saga es visitar los paisajes idílicos de ese entrañable lugar. Pero también es cierto que, como lectores, el hecho de que sintamos esta ausencia hace que nos resulte mucho más fácil comprender la nostalgia que siente Anne hacia su pueblo y su desazón por encontrarse lejos de sus seres queridos. Anne extraña su hogar y nosotros también. ¡Menos mal que podemos darnos el gusto de volver ahí durante las vacaciones!

A esto se le suman algunos problemas con los que quizás muchos universitarios se sientan identificados; las dificultades de adaptarse a una nueva residencia, las penurias económicas y la presión de los exámenes son sólo alguno de ellos. Estos problemas volverán a repetirse año tras año, pues no sólo asistiremos a los comienzos de Anne en la universidad, sino que la acompañaremos a lo largo de toda su carrera; y debo decir que me ha parecido muy original, porque no siempre tenemos la oportunidad de acompañar a los personajes principales e esta etapa. Me ha gustado mucho verla crecer y esforzarse para alcanzar sus objetivos.


"No todas las lecciones de la vida se aprenden en el colegio, se aprenden en todas partes".


Afortunadamente, no todos son penurias: apoyando a Anne siempre se encontrarán sus nuevas amigas, Priscilla y Philippa. Esta última es una chica muy simpática, charlatana y vanidosa, que siempre se encarga de poner el punto de humor en la historia, por lo que se convirtió automáticamente en uno de mis personajes preferidos.

Este libro también tiene ciertas dosis de romance, pero sin llegar a abrumar. Pese a que una o dos veces se toca el tema del matrimonio —a veces en relación a Anne, otras veces porque alguna de sus amistades se casa—, no es el único tema en torno al cual gira la trama. Eso sí: hacia el final del libro toda la tensión que veníamos arrastrando desde el principio explotará y el tema será totalmente relevante.


Y hablando de amor…  Debo admitir que en este tomo en concreto mi desesperación al ver el rumbo que estaba tomando cierta relación romántica alcanzó niveles estratosféricos (¡Despierta, Anne! ¡Despierta!). No obstante, me gustó que la autora nos mostrara a un supuesto “galán ideal” y a otro más realista para hablarnos de las expectativas que a veces ponemos en el amor romántico a cierta edad en contraste con la forma en que suele manifestarse el amor en realidad. Nuestra protagonista, tan idealista y romántica, tendrá que aprender esto a base de muchas equivocaciones. Y puede que, cuando finalmente entienda sus verdaderos sentimientos, ya sea demasiado tarde… ¿O no?

"Las ilusiones que Ana se hiciera sobre las declaraciones de amor habían sufrido tales golpes durante los últimos años, que casi nada quedaba ya de ellas".

Confieso que el final del libro ha sido mi parte favorita, aunque me hubiera gustado que la autora se extendiera más en algunas escenas. Entiendo que quizás haya querido dejar algunas cosas a nuestra imaginación, pero creo que la ocasión ameritaba que se nos concediera, como mínimo, un capítulo más. Así y todo, he quedado muy satisfecha.


"La mayor parte de las desdichas de esta vida se deben a la incomprensión entre la gente".


“Anne, la de la Isla” continúa en la misma línea que su predecesor, mostrándonos a una Anne más madura y realista. No obstante, no cabe duda de que sigue siendo ella misma, y la forma en que se enfrenta a situaciones bastante comunes en la vida universitaria es muy interesante. Si han leído el primero y el segundo, no duden en leer el tercero. ¡Aquí se cierran muchas tramas que en el anterior quedaron pendientes, y puede que se lleven una que otra sorpresa!


¿Qué me dicen? ¿Lo han leído? ¡Cuéntenme en los comentarios!

jueves, 14 de febrero de 2019

Book Tag del Romance


¡Hola, hola! ¿Ya tienen con quien pasar San Valentín? ¡Yo sí! *Mira su estantería y le lanza un besito* ¿Qué? ¡Sí cuenta! Sobretodo porque encontré este book tag en el blog Una vida entre palabras y me pareció muy apropiado para las fechas, así que… ¡Disfrútenlo!






Romance instantáneo: un libro en el que la pareja se enamora al instante:




No recuerdo una pareja que se haya enamorado tan rápido como la de Bella y Edward en “Crepúsculo”. En mi opinión, el problema de estos dos no es que se sintieran atraídos el uno por el otro a primera vista, sino que a los pocos días de haberse conocido ya no pudieran vivir el uno sin el otro.

Si bien creo en el “flechazo” a primera vista, no creo en el “amor a primera vista”. El flechazo es superficial, mientras que el amor es algo más profundo. Para enamorarse, hay que molestarse en conocer a la otra persona, conversar con ella, comprenderla… Y todo eso requiere tiempo. ¿Puede uno enamorarse en dos días de una persona de la que no sabe absolutamente nada, aunque sea un personaje ficticio?


Romance distópico: un libro en el que la pareja se enamore en un mundo distópico o en mitad de una guerra:



La verdad es que no he leído muchas distopías. ¿Me disculpan si menciono aquí alguna pareja de “Las Crónicas Lunares” de Marissa Meyer? Creo que esta saga está catalogada como “Ciencia Ficción Futurista”, pero, en mi defensa, diré que tiene algunos tintes distópicos. (Y si no me creen, busquen las reseñas en el índice del blog. Pueden empezar por aquí).

La pareja que he elegido es la de Cinder y Kai. Ella es una ciborg marginada por la sociedad y él un Emperador que no tiene voz ni voto en su propio reino porque está siendo constantemente manipulado por la reina Levana de Luna. Sin embargo, ambos encontrarán la manera de romper con la tiranía de Levana y se apoyarán el uno al otro en todo momento.


Romance doloroso: una historia de amor que te haya hecho sufrir muchísimo:



La pareja de Fernando Osorio y Calandria de “la saga de los Osorio” me hizo sufrir mucho. Se trata de una pareja marcada por las desigualdades de clase y el racismo de Argentina en la época de los Unitarios y los Federales: él viene de una familia acomodada de Córdoba y ella es una criada negra. Si bien muchas personas de la familia Osorio los apoyan, su relación no está bien vista por la sociedad en general, y esto les traerá muchas dificultades… Si bien son una pareja secundaria, enseguida se ganaron un lugar en mi corazón. Y cuando pienso en todas las cosas que tuvieron que pasar, todavía me angustio.

Romance paranormal: una historia de amor en la que uno de los dos protagonistas sea una criatura fantástica.



Ay, creo que no he leído un romance paranormal desde la época de Crepúsculo… Se me ocurre sólo un libro para mencionar, pero si digo que hay una pareja ahí, les estaré haciendo un spoiler.

¿Y si hago de cuenta que algunos de los retellings de La Bella y la Bestia que leí en "Por una Rosa" son de romance paranormal? ¿No? ¿No pega? Entonces no sé…

De romance a amor perfecto: (En el blog no salía cómo sigue la consigna, así que voy a llenarla como pueda).



Cuando empecé a hacer este book tag, supe desde el principio que quería incluir alguna pareja de los libros de Jane Austen. Y como sé que muchos lo estaban esperando, voy a nombrar a Elizabeth Bennet y Míster Darcy. No sé si lo llamaría “amor perfecto”, pero… ¿Qué relación es perfecta?


Primera cita: un libro en el que te haya encantado la primera cita/encuentro:


No me lo van a creer, pero no recuerdo ningún personaje que haya tenido una “primera cita” como tal en los libros que he leído. Todos están demasiado ocupados salvando al mundo o preocupándose por los prejuiciosos sociales como para pensar en salir a divertirse jajaja (Lo siento, no es gracioso).

Voy a dar por hecho que, cuando la consigna sugiere que también puedo mencionar el “primer encuentro” de los personajes, se refiere al momento en que se conocieron. En ese caso, diré que me gusta el primer encuentro entre Viana y Uri de “Donde los Árboles Cantan”. Es demasiado divertido…


Romance a tres: mejor triángulo amoroso que hayas leído:



El triángulo amoroso de “La edad de la inocencia” me encanta. (Ahora mismo estoy por leer un libro de literatura juvenil que tiene un triángulo amoroso que pinta genial, pero como aún no lo termino… Lástima, será para la próxima).

Me parece interesante la forma en que Archer duda entre lo que siente por la condesa y lo que siente por May. No se trata de elegir entre dos mujeres guapas: se trata de poner a prueba sus propios principios. Por eso, el triángulo me parece muy bien planteado y emocionante.


Frase romántica favorita

¡Atención! Spoiler de “Orgullo y prejuicio” de Jane Austen. (Aunque dudo mucho que no se hayan topado con alguna de estas frases nunca, porque todos los que hemos leído el libro o visto la película las amamos y las citamos cada dos por tres).



Primero, un preludio:

He luchado en vano, sin resultado. No reprimiré por más tiempo mis sentimientos. Le ruego que me permita decirle cuán ardientemente la admiro y la amo.

Ay, no, paren; esta no era. Lo que dijo después sobre la baja posición social de Lizzy y su familia empañó un poco la declaración y lo condujeron al fracaso. (Puedo imaginarme a Darcy subiendo un vlog a Youtube con el título “Me declaro por primera vez al amor de mi vida: sale mal). El mismísimo Darcy dice que le avergüenza la forma en que se declaró aquella vez, así que hagámosle un favor y olvidémoslo.

Esperen, ya encontré la otra declaración. Para este punto de la historia Darcy ya aprendió de sus errores: hizo lo imposible por ayudar a la familia de Lizzy con sus problemas, aceptó los reproches que ella le hizo en su momento y corrigió su orgullosa forma de pensar. Ahora sí, esta es:

"—Es usted en extremo generosa como para bromear conmigo. Si sus sentimientos son aún los mismos que en abril pasado, dígamelo de una vez. Mi afecto y mis anhelos no han variado; pero una palabra suya me hará callar para siempre".

(En realidad, toda la conversación me encanta, porque Darcy se muestra muy humilde y sensato aquí, mientras que Lizzy sigue siendo tan mordaz como siempre, pero no daba ponerla toda).

Y por último, me gustaría dejarlos con una frase que resume un poco su relación, pero a la que poca gente pone atención porque quedarse embobada leyendo la anterior. Es ésta:

—No puedo concretar la hora, ni el lugar, ni la mirada, ni las palabras que pusieron cimientos a mi amor. Hace bastante tiempo. Estaba ya medio enamorado de ti antes de saber que te quería.
—Pues mi belleza bien poco te conmovió. Y en lo que se refiere a mis modales contigo, lindaban con la grosería.  Nunca te hablaba más que para molestarte. Sé franco: ¿me admiraste por mi impertinencia?
—Por tu vigor e inteligencia.

Listo, ya paro. Quizás me extendí un poco en la consigna, pero quería terminar esta entrada con algo de fangirleo. Y estos dos a todos nos sacan uno que otro suspiro/risa/sonrisa tonta, ¿no? :)

Espero que pasen un Feliz San Valentín con sus respectivas parejas, y si  no tiene una (como yo) lean muchos libros y vean muchas pelis. Porque esos también son amores para toda la vida, ¿no?


¿Tienen alguna pareja literaria favorita o frase romántica favorita? ¡Cuénteme en los comentarios!

domingo, 3 de febrero de 2019

Resumen de lecturas - Enero de 2018


¡Hola, lectores! ¿Estreno sección en el blog? ¡Estreno sección en el blog! De momento no estoy segura de si podré convertirla en un apartado fijo, porque lo cierto es que no suele leer demasiados libros al mes, pero al menos por esta vez lo intentaré.

Este mes leí varios libros de Louisa May Alcott. No fue mi intención hacer este mes tan temático, pero comencé leyendo uno y después sentí curiosidad por el resto de sus obras y ya no pude parar. Por eso, si les parece bien, llamaremos este resumen de lecturas:


El mes de Louisa May Alcott
(Con la participación especial de Laura Gallego)


 Jack y Jill




El primer libro que leí en el año fue Jack y Jill. La portada que pongo es simbólica, porque todos los libros de ella los he leído en bibliotecas virtuales.

La historia trata de dos chicos llamados Jack y Jill que un día se accidentan mientras juegan en sus trineos. Las heridas de Jack son relativamente leves, pero la fractura de Jill es más seria y tendrá que guardar reposo por un largo, largo tiempo. En medio de todo esto, ambos tendrán que encontrar la manera de divertirse en el hospital y procurar mantener la esperanza en todo momento.

Me ha parecido una lectura muy tierna, aunque, sinceramente, no es mi preferido de Louisa May Alcott. Me hubiera gustado que algunos personajes secundarios tuvieran más relevancia en la tram principal o que sus historias estuvieran mejor enlazada con los de los protagonistas. De todos modos, si son fans de la autora, no pueden dejarlo pasar.


El secreto de Xein



El segundo libro que leí fue la segunda parte de la saga “Guardianes de la Ciudadela” de Laura Gallego. No tiene absolutamente nada que ver con las otras historias del mes, pero aun así quería ponerlo en este resumen. Pueden leer la reseña aquí.


Mujercitas



Técnicamente ya había leído este libro a los doce años, pero no lo recordaba demasiado, y además no sé si esa primera lectura cuenta del todo porque era una versión resumida.

Creo que este es el mejor libro para empezar a leer a Louisa May Alcott. Por algo es su obra más conocida. Las aventuras de las hermanas March son entrañables, y todas ellas están perfiladas con tanta gracia y realismo que resulta difícil no tomarles cariño o al menos sentirse identificada con alguna de ellas. Pueden leer la reseña aquí.



Aquellas Mujercitas

¡Alerta de Spoiler! No leer si nos has leído la primera parte.




¡No recordaba que este libro fuera tan entretenido! También lo había leído hace muchos años, pero lo único que verdaderamente recordaba era cierta escena trágica (la primera de ese tipo que leí en mi vida lectora y aún me hace lagrimear) y “la escena del paraguas”. Pero nada más. Y me ha sorprendido mucho ver el desarrollo que tuvieron todas las protagonistas a lo largo de la historia. Me he reído especialmente con las escenas en las que participan Jo y Laurie. ¿Soy la única que piensa que la personalidad de este chico cambió bastante de un libro a otro? En el primero era bastante tímido, y ahora de repente es un dandy y un extrovertido de primera. De todas formas no me quejo: me gusta el cambio.

Tampoco voy a quejarme de las parejas que finalmente se formaron, porque creo que realmente no están tan mal. Una de ellas me parece muy, muy tierna por las circunstancias en las que se forjó. Además, me gustó la escena que los dos personajes tuvieron en el bote. Pero, al mismo tiempo… ¡Ay, cómo me sigue doliendo que la otra pareja (los que lo leyeron ya saben cuál) no se diera!

P/D: En algunas ediciones, la primera y la segunda parte de Mujercitas están juntas en el mismo libro. 

Los muchachos de Jo

¡Alerta! Spoilers de "Mujercitas" y "Hombrecitos"






Siempre sentí curiosidad por saber cómo terminaba esta saga familiar, y después de haber leído esta continuación de "Hombrecitos", debo admitir que tengo que admitir que tengo sentimientos encontrados con el final. Por un lado, disfruté muchísimo del libro y estoy muy contenta por haberme reencontrado con algunos de los personajes que marcaron mi infancia con sus aventuras. Por otro lado, me ha decepcionado darme cuenta de que el futuro de algunos no era lo que yo esperaba y me he entristecido mucho por ellos. No obstante, esta ha sido una de las mejores lecturas del mes.

Nat, Dan, Tommy, Nan, Daysi, Demi y el resto de los chicos han crecido mucho. Algunos han estudiado en la universidad, otros tienen empleo, y todos ya tienen planes de vida muy interesante. Me alegró comprobar que muchos de ellos han continuado desarrollando las aptitudes que ya tenían cuando eran pequeños, y que algunos incluso están muy cerca de cumplir sus sueños; como “Nan, la Huracán”, por ejemplo, que siempre quiso ser doctora y ahora está estudiando medicina.

Por cierto,  un día tengo que hacer una reseña de este libro o una entrada aparte hablando del personaje de Nan. La gente suele poner de ejemplo a Jo March cuando hablan de personajes femeninos revolucionarios —y tienen razón—, pero nunca hacen mención de esta chica, que además de parecerse mucho a ella a veces incluso la supera en resolución y activismo por los derechos femeninos. En el libro hay una escena en la que literalmente e encara a todos los chicos y les suelta un discurso acerca de por qué las mujeres deberían tener derecho a votar, para después preguntarles uno por uno si consideran a las chicas al mismo nivel intelectual que ellos. ¡Y todo esto sin mencionar la defensa que hace de las mujeres solteras, sin aires de compasión ni de condescendencia! Todavía sigo impresionada por lo revolucionaria que resulta escena para el momento en que se escribió, pero supongo que no debería extrañarme puesto que su misma autora era una activista por los derechos de las mujeres.

Estoy pensando en hacer una reseña más completa, pero antes de eso debería reseñar "Hombrecitos".


Bajo las lilas 



¡Ultimo libro de Louisa May Alcott del mes! Trata sobre un chico llamado Ben que se termina refugiando en la casa de dos hermanas de su misma edad porque ha perdido a su padre y su empleo en el circo. Es una historia de crecimiento personal, en el cual el protagonista deberá aprender a adaptarse a su nueva vida y encajar con los demás chicos.

Tengo que admitir que me gustó más que Jack y Jill, pero menos que Mujercitas. Creo que es un libro que tiene su gracia y es muy entretenido a su manera; pero, nuevamente, algunos personajes secundarios quedaron algo desaprovechados. A comparación de las hermanas March, las familias que aparecen aquí parecen más bien unidimensionales. Algunos personajes incluso son demasiado… perfectos. Y me llama la atención, porque no suelo tener ese problema con las obras de esta autora. El protagonista, no obstante, tiene un gran desarrollo a lo largo de la historia y ha sido divertido leer sus peripecias. ¡Ah, y su perro es el mejor personaje del libro!


***

¡Y con esto llegamos al fin de la entrada! Todo un espcial de Louisa May Alcott, ¿no? Por cierto, por si a alguien le interesa, también leí otros tres libros de la autora (aunque no haya sido este mes) y tengo pensado hacer una entrada hablando de todos ellos. Las obras son: “Una chica a la antigua” (otro de mis favoritos), “Rosa en flor” (de mis menos favoritos) y “Hombrecitos” (mi favoritísimo de lejos, por cuestiones meramente subjetivas). Me queda pendiente “Ocho primos”, “Detrás de la máscara” y “Un cuento de enferma”. Quizás un día también pueda traerles una entrada hablando de la obra de la autora en general...



¿Qué les pareció la entrada? ¡Cuéntenme en los comentarios!


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