sábado, 6 de junio de 2020

Reseña de "Nosotros después de las doce" de Laia Soler


¡Hola, lectores! ¿Cómo llevan la cuarentena? He estado algo ocupada y por eso no he podido reseñar tanto para el blog como hubiera querido, pero de vez en cuando me hago un tiempo para leer, y por eso hoy les traigo mi opinión sobre un libro que llevaba rato en mi lista de pendientes: “Nosotros después de las doce” de Laia Soler. Pude conseguir este e-book gracias a la iniciativa de la Editorial Urano y el Sello Puck —que contó con el consentimiento de sus autores— de liberar algunos libros durante la cuarentena, y he pensado que una buena forma de retribuirles todo su esfuerzo y generosidad sería dedicarle una reseña a esta historia que tanto me sorprendió. ¡Muchas gracias a Laia y a Puck por el regalo!

Libro: Nosotros después de las doce
Autora: Laia Soler
Editorial: Urano
Sello: Puck
Sinopsis:


Si pudieras borrar de tu mente los recuerdos que te hacen sufrir, las traiciones, las pérdidas y los desengaños... Si pudieras convertir tu mente en un mural en blanco donde volver a pintar tu vida, ¿lo harías?
 Aurora vive en Valira, un pequeño pueblo situado entre montañas. No cree en los cuentos de hadas, pero sí en la magia. Al fin y al cabo, Valira debe su nombre a una reina feérica. Dice la leyenda que la sangre de las hadas aún corre por las venas de sus habitantes, que el pozo del pueblo alberga el espíritu de la reina y que el antiguo carrusel de la plaza posee poderes extraños. No, en Valira nadie se atrevería a negar la existencia de la magia. La víspera de San Juan, la noche más mágica del año, la mejor amiga de Aurora, Erin, regresa al pueblo después de dos años viviendo en la gran ciudad. Y con ella vuelve Teo, su hermano gemelo, cuya presencia Aurora prefiere evitar. Pero la mirada de Teo no es tal como ella la recordaba, ni su pelo, ni su sonrisa. Y cuando el más poderoso de los sentimientos asoma entre los dos, Aurora empezará a dudar de si acaso estará viviendo la segunda parte de una historia de amor olvidada o… no. Con una voz potente, actual y profundamente evocadora, Laia Soler teje una historia salpicada de magia que nos arrastra por las turbulentas aguas de la memoria, el dolor y el amor para reflexionar sobre todo aquello que nos une, nos separa y nos hace crecer como personas.


¿Recuerdan cuando eran pequeños y se entristecían por algo que no había salido como ustedes querían, pero entonces se abocaban a una actividad o entretenimiento que los hacía olvidarse completamente de todo y los ayudaba a sentirse mejor?  ¿Siguen teniendo una vía de escape así en su vida adulta? Bien, pero ahora piensen: ¿qué pasaría si existiese un objeto mágico que literalmente los hiciera olvidarse de todo aquello que les ha causado un gran dolor, borrando de la faz de la tierra todo aquello que les hiciera recordarlo? ¿Les gustaría que existiese? ¿Lo usarían? Porque esto es lo que posee Aurora, la protagonista de esta historia.

El pueblo donde vive la protagonista, Valira, recibe muchas visitas de los turistas y parece salido de un cuento de hadas; se encuentra cerca de un bosque que trepa por un valle hasta llegar a las montañas y tiene un ambiente sumamente apacible y pintoresco. Pero no es solo su apariencia lo que le da un aire mágico, sino también las leyendas que circulan a su alrededor, como aquella que habla de un hada que un día se enamoró de un humano al que le juró amor eterno… Y luego está el carrusel —uno de los más antiguos de Europa—, en el que hay un corcel dorado que, según dicen, puede borrar todos los malos recuerdos de tu pasado con solo desearlo.

La protagonista cree en la magia, pero no en los finales felices. Detesta su nombre de princesa, que más que recordarle a la película de “La Bella Durmiente” de Disney le recuerda a las turbias y oscuras versiones originales de los cuentos recopilados por los hermanos Grimm. Le cuesta pensar en romances duraderos y ni siquiera tiene una relación cercana con los otros chicos del pueblo, con quienes no suele reunirse demasiado. Pero puede que todo eso cambie cuando el vivaz y creativo Teo —hermano de una de sus viejas amigas, con quien perdió contacto hace un par de años— regrese al pueblo después de una larga ausencia.

No obstante, hay un problema. La única persona en la que Aurora confía es su abuelo, que sufre de una enfermedad cardíaca; fue él quien le mostró el carrusel cuando era pequeña y la ayudó a olvidar todas las malas experiencias de su pasado, por lo que le tiene mucho cariño y vive constantemente con  miedo a perderlo. Por eso, cuando su abuelo le asegura que Teo es una de esas personas que ella trató de olvidar en el carrusel hace año,  y que no confía demasiado en él, Aurora comienza a llenarse de dudas…

“A veces, cuando la vida nos pone contra las cuerdas, no sabemos cómo reaccionar. No pensamos, hacemos lo que el cuerpo nos pide”.

Si tuviera que describir este libro con una palabra, esa sería “original”. Los elementos fantásticos —de gran peso dentro de la trama— se entremezclan con el realismo de la historia de manera maravillosa. Se trata de una de esas obras en las que el objeto mágico en cuestión no da pie a ninguna de esas grandes batallas y situaciones peligrosas propias de la fantasía épica, sino que es una parte importante del crecimiento de los personajes. Algo como lo que sucede en la película “13 going to 30” —también conocida como “Si tuviera 30”—, en el que los poderes para viajar en el tiempo de la casita de muñecas de la protagonista solo tienen relevancia en tanto que ayuda a los personajes a aprender de sus experiencias.

La historia está narrada a través de capítulos en primera persona. La voz de la protagonista es muy particular, pues su estilo narrativo oscila entre el tono propio de un cuento de hadas —como cuando describe, fascinada, cómo es un carrusel por dentro— y el tono sarcástico de una adolescente escéptica. Pero entre capítulo y capítulo también nos encontramos con pequeños flashbacks narrados en tercera persona que nos cuentan todo aquello que Aurora quiso olvidar a lo largo de su vida. Así, nos enteramos de que a esta chica le han roto el corazón de muchas maneras diferentes con el paso de los años. Poco a poco. A veces sin que aquellos que la perjudicaron se dieran cuenta de hasta qué punto la habían marcado con sus acciones. Al final de cada flashback, vemos cómo ella siempre elige subir al corcel dorado para olvidar.

“No soy valiente, pero eso no significa que no pueda llegar a serlo. (…) Tal vez un bolígrafo y un papel no sean las armas del más audaz, pero son las únicas que ahora mismo pueden ayudarme a ser lo que quiero ser”.

Pero una vida sin recuerdos es una vida vacía. Descolorida.  Porque si bien Aurora no recuerda el dolor que ciertas personas le han causado a lo largo de su vida y superficialmente todo parece estar “bien”, en  el fondo, las cosas ya no son como antes. Ahí donde antes había cariño ahora hay un gran espacio vacío. No hay dolor, pero tampoco grandes sentimientos. No hay nada. Eso es lo que la ha vuelto tan “desapegada”, como Teo mismo le dice.

Por otra parte, debo decir que Aurora me parece un personaje excelentemente construido. Quizás no destaque por tener un comportamiento estelar o admirable en todo momento —al fin y al cabo, esta novela trata en parte sobre sus errores del pasado—, pero su forma de actuar se explica a través de sus recuerdos. Tiene mucho sentido que una chica que aprendió a evadir sus problemas desde que era pequeña recurra como un acto reflejo a un objeto mágico que le permite olvidar su angustia de inmediato. Creció pensando que era lo mejor y lo más natural —lo mismo que su abuelo—, así que nunca se detuvo a reflexionar sobre lo que esto implicaba.

“Cuando pasan cosas malas… Hay que asumirlas o, si no son culpa nuestra, superarlas. Librarse de lo que nos molesta es hacer trampa, y creo que no te hace bien”.

Por último, hay tres cosas más que me han gustado de la historia y que mencionaré brevemente aquí para no dar spoilers.

La primera: cierta conversación que tienen dos personas sobre la ansiedad, la importancia de cuidar tu salud y no hacer nada con lo que no te sientas cómoda.

La segunda: una conversación que tienen otros dos personajes sobre el arte y el medio fallar.

Y la última: ¡las referencias a las películas de Disney! Jaja. Puntos extra por incluir ESA frase de Rafiki en el  “El rey león”, que es una de mis favoritas desde siempre.

Ah, y hablando de las frases… Preparen sus post-its y resaltadores digitales, porque si son como yo, van a estar subrayando constantemente.

 “Yo no sería Aurora sin aquellas personas que han pasado por mi vida, estén aún en ella o haga ya tiempo que desaparecieron, porque todo me moldea”.

Si están buscando una novela juvenil contemporánea, con toques mágicos y dulces, y que tenga un mensaje de superación personal entre sus páginas, “Nosotros después de las doce” es justo lo que necesitan.

¡Muchas gracias otra vez a Laia Soler y a Puck por ofrecernos este libro!

¿Alguno de ustedes ya leyó a la autora? ¡Cuéntenme en los comentarios!

sábado, 23 de mayo de 2020

Reseña de "El mar" de Patricia García-Rojo


¡Hola, lectores! Hoy vengo a traerles la reseña de un libro que me sorprendió mucho. Se trata del ganador del Premio Gran Angular 2015: “El mar” de Patricia García-Rojo. Una lectura para desconectar de las preocupaciones por un rato y sumergirse en una lectura pausada y agradable que nos invita a darle valor a las cosas sencillas de la vida.


Título: El Mar 
Autor: Patricia García Rojo
Editorial: SM 
Páginas: 264 








Sinopsis: Vivo en un tejado, tengo un barco hecho en su mayor parte de corcho blanco, una piedra mágica y una novia que no me lo creo. Aunque esto no siempre ha sido así. Por eso lo cuento.











La vida de Rob cambia completamente cuando un tsunami arrasa la ciudad en la que vive. Huérfano a la tierna edad de siete años, debe arreglárselas para encontrar una manera de sobrevivir. No le gusta dormir en el polideportivo que las autoridades han acondicionado para la gente sin hogar, así que decide salir a la intemperie.

Y entonces, un día, se encuentra con unas personas que cambian su vida para siempre.

Ahora, once años después, Rob se ha convertido en un cazador de tesoros, es decir, en una persona que se ocupa de nadar bajo la superficie y recolectar objetos perdidos de las casas que han quedado sumergidas en el mar. Su vida es sencilla y feliz; no desea nada más que vivir día a día de su trabajo, dormir en su tejado, pasear bajo el sol en su barquito hecho de corcho blanco, y quizás, algún día, conquistar el corazón de Lana, la chica de sus sueños. Pero todo comienza a complicarse cuando un hombre llamado Nicolás Garrido llega a la comunidad para filmar un documental, y aún más cuando Rob encuentra una misteriosa piedra rosa en una casa de aspecto mágico, que le permite transformarse en la persona que él desee.

"No es que intente despreciar tu manera de ver el mundo, es que es distinta a la mía (...) Yo soy feliz. Y en el mar eso es lo único que importa al final del día: poder acostarte bajo las estrellas con el espíritu en paz, aunque te rujan un poco las tripas".

El mar es una novela que posee ciertos toques de realismo mágico. Si bien es cierto que, debido al asombro que muestra el protagonista por la piedra rosa que se encuentra, por momentos podría interpretarse como una novela de fantasía, la cotidianeidad en la que está envuelto todo sitúa esta novela en un plano totalmente diferente.

¿Qué ha sido lo que más me gustó de la novela? Lo cercano que resulta este mundo en donde todo está sumergido. Se trata de una comunidad que, de lejos, parece totalmente distinta a la nuestra, pero a medida que la conocemos mejor, nos damos cuenta de que está impregnada de una maravillosa humanidad. Aquí las reglas son un poco diferentes, sí; las labores más valoradas son las de los cazadores de tesoros y las de los ingenieros, y los negocios más importantes son los que prestan equipos de buceo; pero, en definitiva, no deja de ser un pueblo como cualquier otro, donde sus habitantes se conocen de toda la vida, se las arreglan para sobrevivir como pueden, disfrutan de las comidas y los días de sol, se enamoran, sufren, ríen, y se comportan como las personas comunes y corrientes que siempre han sido.

Asimismo, me resulta muy curiosa la forma en que está estructurado el conflicto en esta historia. A ver si puedo explicarlo presentándoles una serie de situaciones: en esta sociedad no se le da importancia al dinero —se manejan mediante el trueque—, pero existe una competencia bastante significativa entre los cazadores de tesoros, que se dividen entre “los elegantes” y los “mafiosos”. Nuestro protagonista, aunque no pertenece a un grupo de cazadores de tesoros profesionales —como le gustaría a su buen amigo Marcos—, es un joven honesto que cumple su trabajo con responsabilidad, por lo que podríamos considerarlo “elegante”; pero Gino y sus dos secuaces, Lolo y Bruno, son unos hombres con pocos escrúpulos que le roban las buenas localizaciones de tesoros a los demás, y que irritan en sobremanera a nuestro protagonista. Al mismo tiempo, parece existir cierta afinidad entre Gino y Mamá Medusa, la dueña de uno de los negocios de equipos de buceo más costosos de la ciudad… Y mientras todo esto tiene lugar, Rob intenta arreglárselas para acercarse a Lana, una de las hijas de Mamá Medusa, para averiguar si existe alguna posibilidad de que ella pueda enamorarse de él.

¿Se dan cuenta de que, hasta aquí, todo es perfectamente normal? Los conflictos de esta comunidad son conflictos perfectamente comunes, que podrían tener lugar en cualquier otro lugar del mundo. El tema de la piedra mágica, que aparece más adelante, simplemente le agrega un elemento extra a la trama, que le permite al protagonista actuar como “espía” en determinadas situaciones, y formar parte de escenas tanto dramáticas como cómicas. Y sí, la magia también le agrega un marco lógico a ciertas cosas extraordinarias que suceden a lo largo de la trama. Pero lo esencial, lo verdaderamente importante en el mar, es lo que subyace debajo de toda esta magia: los personajes, sus conflictos personales, y la forma en que relacionan entre ellos.

La voz de Rob, el protagonista, es increíblemente cercana y agradable. Su narración es melancólica y nostálgica al principio del libro, pero se vuelve más expresiva con el paso de las páginas, hasta alcanzar cierta cuota de humor que lo convierte en un personaje simpático con el que es fácil empatizar. Además, está lejos de tener los arriesgados y ambiciosos objetivos de otros personajes de ficción: todo lo que quiere es vivir una vida feliz, sencilla, sin demasiadas complicaciones. ¿Puede uno crear una trama con un personaje que, en lugar de querer convertirse en un cazador de tesoros profesional, de ansiar poder y dinero, desea justamente lo contrario? Sí, y esta historia lo demuestra perfectamente, porque Rob no es un personaje anodino ni aburrido por no desear más de lo que tiene. Y es que, curiosamente, tener una vida sin complicaciones resulta increíblemente difícil, y más aún cuando allá afuera sí hay personas que ambicionan poder y dinero…

"—No sé si soy romántico o no —confesé, demasiado atorado, con la cabeza funcionando a toda máquina, con todas ms neuronas de fiesta—. Me gusta pensar… Me gusta pensar caminos fáciles para la felicidad

—¿Para la felicidad?
—A veces somos demasiado complicados, queremos cosas, queremos más… La felicidad es mucho más sencilla".


Esta es una historia contada con una gran sensibilidad, que por momentos adquiere tintes melancólicos, otras veces resulta romántica, y en algunas ocasiones, también termina siendo humorística… como la vida misma. Como escenario de fondo siempre tenemos esa ambientación tan diferente, que hace que queramos explorar el lugar detenidamente. Las aguas profundas por momentos son todo un misterio, pero siempre resultan fascinantes, dado que están llenas de peces de colores vívidos, bosques subterráneos, y casas repletas de objetos desconocidos. Y, por último, en la superficie, tenemos esa incesante cotidianeidad que siempre resulta encantadora. ¿Será por todo esto que me dan ganas de releerlo?

Si quieren una lectura diferente, original y amable, que se sienta como explorar una pequeña porción del mar o como nadar apaciblemente en un día soleado, El mar sería una lectura perfecta para ustedes.


¿Alguno de ustedes lo ha leído? ¡Cuéntenme en los comentarios!

jueves, 30 de abril de 2020

Reseña de "Everless" de Sara Holland


¡Hola, lectores!

Hace rato que no me paso por el blog, pero no quería terminar el mes de abril sin publicar esta entrada que preparé hace algunas semanas sobre “Everless", la primera parte de la bilogía de Sara Holland. Este libro pude conseguirlo gracias a la Editorial Urano y el Sello Puck, que liberó algunos libros durante la cuarentena. ¡Muchas gracias a los autores y a la editorial!



Libro: Everless. La hechicera y el alquimista
Autora: Sara Holland
Sello: Puck
Colección: Puck juvenil


Sinopsis: -Best seller del New York Times -Primer tomo de una bilogía -Un fantasy adictivo y con un toque de romance El tiempo es una prisión, y ella es la llave. En las tierras de Sempera, los ricos controlan todo… incluso el tiempo. Desde la época legendaria de la alquimia y la hechicería, las horas, los días y los años se extrajeron de la sangre, se combinaron con el hierro y se conservaron en monedas. Ahora, aristócratas como la familia Gerling florecen durante siglos, mientras el pueblo vive sus escasos años con amargo resentimiento. Y nadie está más resentida con los Gerling que Jules Ember. Su padre y ella trabajaron hace mucho tiempo en Everless, el palacio de los Gerling… hasta que un funesto accidente los desterró de allí. Ahora, desesperada por ganar tiempo, Jules regresa a Everless en medio de los preparativos para la boda de Roan, el más joven de los hermanos Gerling, con la hija de la Reina. Entre la inesperada amabilidad de Roan, la crueldad de su hermano Liam y los escalofriantes rumores que rodean a la Reina, Everless posee más tentaciones –y peligros– de lo que Jules jamás imaginó. Las historias de su infancia comienzan a adoptar nuevos significados, arrojándola a un pasado cada vez más profundo que le cuesta reconocer y revelando una enredada trama de violentos secretos que podrían cambiar su futuro –y el futuro del tiempo– para siempre.


Jules Ember es una joven de dieciesiete años que vive en Crofton, uno de los humildes pueblos de un reino mágico llamado Sempera. En este mundo, la sangre puede contener tiempo, mientras que el tiempo puede ser convertido en metales para la fabricación de monedas. Así, los trabajos que realizan los distintos personajes del libro tienen como objetivo conseguir monedas de tiempo para vivir mejor y por más años; pero existen algunos sectores de la población que lo pasan realmente mal  y que, en ocasiones, tienen que acudir a un prestamista para que les extraiga sangre de las palmas de sus manos, de tal manera que puedan pagar la renta de sus hogares.

Cuando Jules se da cuenta de que a su padre le queda poco tiempo de vida —si deja que le drenen la sangre una vez más, podría perjudicarlo gravemente—, toma la decisión de ir al castillo de Everless, a donde supuestamente también acudirá su amiga Amma, pues trabajar para la aristocracia del reino implica ganar en un mes lo mismo que otros ganan en un año. Está dispuesta a todo con tal de conseguir tiempo y dinero…. Incluso a enfrentarse a los terribles recuerdos de su pasado.

Porque Jules en algún momento vivió en Everless: su padre era uno de los herreros del castillo. Mientras él trabajaba, ella jugaba en los terrenos del castillo junto a Roan Gerling, hijo de Lady Verissa, una de las integrantes más importantes de la aristocracia de Everles después de la Reina. Pero un día, lamentablemente, se produjo un acontecimiento lo cambió todo. Liam Gerling, el hermano mayor de Roan, estuvo a punto de empujar al chico al fuego, cuando Jules alcanzó a salvarlo, sin saber muy bien cómo. A pesar de su buena actuación, Jules y su padre fueron culpados de aquel terrible incidente y lo desterraron del castillo.

Jules no olvida nada de eso, y detesta a Liam casi tanto como lo teme, pero aún guarda un buen recuerdo Roan. Le alegraría mucho volver a verlo, si no fuera porque, al parecer, el joven va a casarse dentro de pocos meses con Ina Gold, una de las elegidas de la Reina.

Y en medio de todo esto, Jules no deja de notar que posee una habilidad extraña para ralentizar el tiempo. ¿En qué se relaciona esto con la historia del Alquimista y la Hechicera, la leyenda que todo el mundo conoce en Everless?  ¿Y con el cuento que a ella le gustaba cuando era niña sobre la Zorra y la Serpiente?

 "Siempre he preferido las flores silvestres a las flores culutivadas"

Mi detalle favorito de esta novela ha sido el mundo que creó la autora alrededor de la magia del tiempo. Las reglas están bien definidas desde el principio, pero los datos sobre la historia de Everless, sus guerras y sus leyendas aparecen dosificados a lo largo de distintos capítulos, de tal manera que en ningún momento se tiene la impresión de que nos están saturando con información innecesaria o que la narración se ralentiza para situarnos mejor en la historia. La buena construcción de mundo puede notarse incluso en pequeños detalles, como en el hecho de que una estrella tallada en la puerta de un integrante de la aristocracia representan un siglo, mientras que la luna representa un mes, y el sol, un año. Po otra parte, las dudas que podemos llegar a albergar sobre algunas cosas se van resolviendo a su debido tiempo, poco a poco, manteniendo el interés del lector por el camino.

A lo largo del libro flota un halo de misterio, que se ve acentuado por la cantidad de cosas que la protagonista ignora sobre Everless y sus habitantes. Llegamos a conocer a varios personajes, pero no profundizamos demasiado en la vida de ninguno de ellos por el momento —como en el caso de Lora, la cocinera con una pata de palo—, porque nuestra protagonista, al principio, se ve obligada a mantener su identidad en secreto, y además no sabe en quiénes puede confiar y en quiénes no. Y esos sueños que tiene de vez en cuando en las que una joven la persigue no ayudan mucho…

"Sigo siendo una herramienta, o un guante que calzarse y utilizar cuando es necesario por los más poderosos".

Pese a lo que pueda parecer en un principio, el romance no es lo más importante en esta historia. Jules es una protagonista que está terriblemente preocupada por su identidad y la seguridad de las personas a las que más quiere, por lo que, a pesar de que por momentos anhela poder hablar con Roan, siempre tiene en claro cuáles son sus prioridades. Además, es muy consciente de la injusticia que supone que los miembros de la realeza le quiten años de vida a la gente pobre para ser más longevos —especialmente teniendo en cuenta que algunos desperdician su extenso tiempo de vida en actividades tan banales como mirar con aburrimiento por la ventana del jardín—, por lo que no se dejará seducir por la vida del castillo tan fácilmente.

Por otra parte, es necesario añadir que la historia tiene algunos giros argumentales bastante inesperados. Desde el principio los cuentos, las leyendas, y los sueños de Jules se prestan a interesantes análisis a partir de los cuales se pueden hacer algunas teorías. Y aunque, por momentos, uno puede creer que la trama es bastante predecible, la autora se reserva una o dos sorpresas hacia el final.

Tengo que admitir que muy interesada en el destino de varios personajes —como Liam e Ina Gold—, por lo que espero poder leer pronto la segunda parte.

Si les gustan las historias narradas con una prosa delicada y misteriosa, las intrigas palaciegas, las leyendas sobre bosques y hadas, y las historias que se desarrollan poco a poco hasta llegar a un final sorprendente, deben darle una oportunidad a Everless.

¿Ya leyeron la saga? ¿Les gustaría leer el libro? ¡Cuéntenme en los comentarios!

sábado, 14 de marzo de 2020

Reseña de "Middlemarch" de George Eliot


¡Hola, lectores! Hoy vengo a hablarles de un libro que me sorprendió gratamente a principios de año. Se trata de “Middlemarch” de George Eliot —pseudónimo de Mary Anne Evans—, un clásico que les recomiendo absolutamente.

¿Quieren saber más? ¡Sigan leyendo!


Libro: Middlemarch
Autora: George Eliot
Año de publicación: 1871

Sinopsis:


Dorothea Brooke, a los diecinueve años, ha recibido "una educación para jovencitas comparable a las cavilaciones y opiniones de un ratón pensante", pero, activa e idealista, enamorada de un sesudo erudito en temas mitológicos, desea, "pobre criatura, ser sabia también ella". Con esa altitud de miras contrae matrimonio… y el matrimonio es un fracaso. Tertius Lydgate, por su parte, joven médico emprendedor, anhela convertir la provinciana ciudad de Middlemarch a la "cultura científica" desafiando prejuicios e implantando reformas: a la bella Rosamond Vincy el talento del joven le suena a "una condecoración en la solapa o un ilustrísimo delante del nombre" y está convencida de que casándose con él accederá a una gloriosa vida social. También su matrimonio es un fracaso. Y, en tercer término, Fred Vincy, el muchacho superfluo y sin vocación, y Mary Garth, la muchacha hacendosa y prudente, se gustan, se separan, se ponen a prueba y se vuelven a encontrar antes de consagrar ese vínculo al que solo la experiencia y la resistencia parecen garantizar la fortuna y la felicidad. Middlemarch (1871-1872) es la historia de tres parejas sujetas a los frágiles hilos del saber y del error, entretejida con la crónica minuciosa de los destinos de toda una comunidad en una época de cambios y reacción.



“Todo límite es un comienzo a la vez que un final”



El pueblo de Middlemarch representa con maestría distintos aspectos de la sociedad rural inglesa de las primeras décadas del siglo XIX.

El primer personaje al que conocemos es Dorothea Brooke, una joven de buena posición social que busca emprender algunos proyectos beneficiosos para su comunidad, como construir unas casitas para los trabajadores que viven en los alrededores. Pese a sus buenas intenciones, en las primeras páginas se nos presenta como una mujer de opiniones muy severas —la mayoría de ellas ancladas a su forma de practicar la religión—, que en ocasiones resulta incomprensible incluso para su propia hermana, Celia, cuyo comportamiento es mucho más pragmático. Aún así, todos se sorprenden cuando Dorothea anuncia su intención de casarse con el señor Edward Casaubon, un clérigo varios años mayor que ella que se encuentra escribiendo un libro sobre estudios teológicos. Esto traerá importantes consecuencias para su futuro, pues el señor Casaubon no es el hombre comprensivo y profundo que la idealista Dorothea pensaba; y su situación se complicará aún más cuando conozca al primo de su nuevo marido, Will Ladislaw, un joven con un destino errante y una mala reputación familiar que pondrá su vida del revés.


“Porque no hay persona cuyo interior sea tan entero que no se vea firmemente determinada por lo que existe a su alrededor”.


Paralelamente, conoceremos la vida de otros personajes que tendrán una gran relevancia en el desarrollo de la trama, como la del doctor Tertius Lydgate, recién llegado al pueblo, que debe enfrentarse a los prejuicios de algunas personas que no confían en los nuevos avances de la medicina; o la de Rosamond Vincy, la frívola y caprichosa hija del alcalde del pueblo, que posa sus ojos en Lydgate nada más llegar y hará todo lo posible por alimentar su propia vanidad, incluso a costa del bienestar de las personas que la rodean.

Por último, esta también es la historia de Fred Vincy —hermano de Rosamond—, un joven inconstante y proclive a contraer deudas al que le cuesta tomar decisiones acerca de su propia vida; la de Mary Garth, una joven humilde y trabajadora que tiene la cabeza muy bien puesta y jamás duda a la hora de expresar sus opiniones ante los demás. Fred ha estado enamorado de Mary desde su más tierna infancia y su más ferviente deseo es poder convertirse en alguien digno de su admiración para poder casarse con ella; pero, primero, deberá deshacerse de sus viejas costumbres y aprender a ser más responsable.

Uno de los principales temas que trata esta novela es la del matrimonio y sus implicaciones. A través de Dorothea podemos ver las consecuencias de la abnegación y el sacrifico extremos —conceptos que ella tiene un muy alto valor, dado que a veces parece buscar la grandeza a través de su propio empequeñecimiento— y cómo la exaltación de esos valores la conducen a una supresión de sus propias necesidades, destruyendo su felicidad poco a poco. El egoísmo del señor Casaubon no la ayudará a hacer más llevadero su matrimonio y terminará atándola de maneras insospechadas.

“El matrimonio, que ha sido el final de tantas narraciones, es aún el gran comienzo…”


Por otra parte, podremos ver algo de ese mismo egoísmo en la actitud de Rosamond hacia Lydgate, pues la joven tiene en muy poca consideración las ambiciones y sueños del hombre al que supuestamente ama, y no aliviará prácticamente ninguno de sus pesares —ni si quiera los que se supone que deben compartir— con tal de no afectar su propia comodidad.

¿Y Fred y Mary? Bueno, Fred comienza la novela con todo en su contra, así que solo el tiempo dirá si puede llegar a buen puerto...

Al elenco principal también se suman otros personajes secundarios como el señor Bulstrode —adinerado banquero del pueblo y emparentado por matrimonio con la familia Vincy— y el padre Farebrother, que darán mucho juego en distintas líneas argumentales.

“No es infrecuente cierto desánimo y desfallecimiento ante el nuevo futuro real que sustituye al imaginado”.


Middlemarch es una novela muy consciente de las complicadas relaciones que se tejen entre las personas que componen una determinada comunidad y de la influencia que pueden ejercer las unas sobre las otras. Tiene, en este sentido, un importante componente sociológico, que se ve reflejado también en la importancia que tienen la política y la religión para los personajes y la forma en que sus respectivas ideologías marcan su comportamiento. No obstante, algunos personajes son propensos a dejarse llevar por sus pasiones e impulsos, y eso es lo que los vuelve impredecibles y dignos de estudio. Cada uno de ellos está dotado de una psicología muy definida, determinada no sólo por sus inclinaciones y propósitos, sino también por sus prejuicios y recelos. Algunos incluso esgrimen interesantes contradicciones entre su sistema de creencias y su accionar, por lo que resultan muy humanos y creíbles.

“Las escenas que constituyen cambios vitales en la suerte de nuestros vecinos son el telón de fondo de las nuestras, pero sin embargo, igual que un aspecto determinado de los campos y los árboles, los asociamos a las épocas de nuestra propia historia, y componen una arte de esa unidad que subyace en la selección de nuestra conciencia más aguda”.

Asimismo, la prejuiciosa forma de algunos personajes de referirse los unos a los otros le sirve a la autora para exponer algunas interesantes críticas a la sociedad de su época. La más notoria es la denuncia de la misoginia de la que hacen gala muchos personajes masculinos al referirse a las mujeres como seres fundamentalmente sentimentales, con un intelecto inferior al de los hombres. Podemos encontrar esta clase de comentarios en la boca del tío Brooke, que opina que las mujeres no deberían abocarse tanto a los clásicos y las matemáticas como a las bellas artes y sólo “hasta cierto punto” como le gusta decir, y también en otras personalidades que acuden a la case del alcalde cenar y que le dan mucho más importancia a la apariencia y modales de las mujeres que a sus opiniones y deseos.

“De las mujeres se esperaba que no tuvieran opiniones demasiado concretas, pero en todo caso, la mayor garantía de la sociedad, así como de la vida familiar, consistía en que las opiniones no eran algo según lo que se actuara. La gente cuerda hacía lo que hacían sus vecinos, de manera que si algún loco andaba suelto se lo podía conocer y esquivar”.

La prosa de George Eliot tiene un tono que oscila entre la ironía y el sarcasmo velado, pero sus críticas siempre son certeras y afiladas. Sus apreciaciones son, al mismo tiempo, compasivas y despiadadas, dado que su pluma sobrevuela el punto de vista de distintos personajes que son muy diferentes entre sí, describiendo con igual destreza sus virtudes y defectos, a la vez que intenta mostrarlos en toda su complejidad.

La vida en Middlemarch se desenvuelve lenta pero inexorablemente; pequeñas intervenciones y detalles aparentemente insignificantes pueden influir de manera profunda en acontecimientos posteriores, sin que ninguno de los involucrados en la gran trama que el destino tejió para ellos pueda alcanzar a predecir sus respectivos futuros ni las consecuencias de sus actos. Muchos de ellos creen saber qué sienten y piensan los demás, pero están muy errados, pues siempre están atribuyendo a los demás intenciones o motivaciones que les son propias, o simplemente los miran a la luz de sus ilusiones o prejuicios, engañándose constantemente a sí mismos. Lo público se entremezcla con la vida privada, y las aspiraciones y los deseos personales entran en disputa con las motivaciones y ambiciones de otras personas.  Así es la vida en este microcosmos, que es, al mismo tiempo, representativo de una sociedad más amplia.

“Más, ¡cuán poco sabemos aquello que constituye para nuestros vecinos el paraíso! Juzgamos a partir de nuestros propios deseos, y nuestros vecinos no son siempre lo suficientemente sinceros como para mostrar ni el mínimo indicio de los suyos”.

“Porque no hay persona cuyo interior sea tan entero que no se vea firmemente determinada por lo que existe a su alrededor”.

Y bien, ¿ya he logrado convencerlos de que le den una oportunidad? Si están interesados en los análisis sociológicos y psicológicos profundos; si quieren emocionarse y sufrir de la mano de personajes profundamente humanos; y, sobretodo, si quieren conocer las reflexiones de una autora muy respetada y adelantada a su tiempo acerca de la importancia de la colaboración y el entendimiento en el matrimonio, este libro es para ustedes.


¿Alguien lo ha leído o  está interesado en leerlo? ¡Cuéntenme en los comentarios!


viernes, 28 de febrero de 2020

Reseña de "Lo que hizo Katy" de Susan Coolidge


¡Hola, lectores! ¿Les gustan los libros juveniles clásicos? ¡A mí sí! Al igual que muchas historias actuales, relatan las aventuras de chicos y chicas que están en pleno proceso de crecimiento, prestando especial a las relaciones de amistad que se forjan entre ellos; pero lo que hace especial a estas lecturas es que nos permiten conocer en profundidad las vivencias cotidianas de personas que vivieron en un momento histórico muy distinto al nuestro, y darnos cuenta de que, más allá de la ausencia de avances tecnológicos, los chicos de ahora no tan diferentes a los de aquel entonces. Por eso hoy les traigo la reseña de "Lo que hizo Katy" (What Katy Did) de Susan Coolidge. ¡Espero que les guste!



Libro: Lo que hizo Katy
Autora: Susan Coolidge
Año de publicación: 1872






Sinopsis: Katy Carr es una niña aventurera, traviesa, valiente e impulsiva. A sus doce años le encanta saltar vallas, sentarse en los tejados, ir de pícnic con sus hermanos y hermanas aunque a su tía Izzie le horrorice... Un día, un trágico accidente cambia la vida de toda la familia.








Katy Carr es una niña de doce años que tiene varios hermanos menores. Clover, la que le sigue en edad, tiene un carácter dulce y considera que Katy es muy sabia; Elsie, aunque agradable, es la hermana a la que todo el mundo —la protagonista incluida— siempre está dejando atrás; Dorry y Joanna, son dos hermanos que se parecen mucho, aunque él tiene rasgos más “femeninos” y ella más “masculinos”; y Phil, el más pequeño, es el que siempre secunda a los demás en sus aventuras. En ocasiones también se les une su vecina Cecy Hall, que es una buena amiga de Katy, y se sienta con ellos en el bosquecillo que está cerca de sus hogares para hacer un picnic.

Katy es huérfana de madre, pero su padre, el Dr. Carr, siempre está cuidando a sus hijos. Con ellos también vive su estricta tía Izzie, que no aprueba los modales bruscos de Katy y no comprende su tendencia a ser rebelde y arriesgarse constantemente.

Pero Katy tiene grandes aspiraciones: en un futuro quiere hacer algo importante y ser reconocida por todo el mundo. Aunque no sabe qué puede hacer exactamente, adora hablar sobre esto con sus hermanos y amigos. Tiene mucha energía y le gusta inventar nuevos juegos para entretener a los demás, a pesar de que esto a menudo le trae problemas en la escuela, donde las alumnas ya tiene bastante con qué lidiar al estar metidas en una especie de batalla campal con las chicas de la escuela vecina. A veces incluso inventa nombres para distintos rincones del bosque, como “Paradise” o “Path of Peace” —algo que me recordó mucho a Anne, la de Tejados Verdes—, y crear leyendas a su alrededor.

No obstante, Katy a veces puede ser obstinada y egoísta —especialmente con su hermana Elsie—, por lo que aún le queda mucho para crecer. Un suceso que tiene lugar a mitad del libro precipitará ese crecimiento, y con la ayuda de su prima Hellen, quizás aprenda a superarlo.

Me ha sorprendido el realismo con el que está tratado el último tramo del libro. Quizás no pueda comentarlo con toda la profundidad que me gustaría debido a que estoy intentando evadir los spoilers, pero me ha parecido muy significativo que la autora no optara por la salida fácil al marcar demasiado rápido el paso del tiempo en ese período de la vida de Katy, obviando los altibajos emocionales que la chica pudo sufrir en ese entonces.

Quizás durante el “crecimiento” de Katy se perdieron algunas cosas de su temperamento enérgico que me hubiera gustado que conservara, pero me impresionó tanto el retrato que hizo la autora de ella antes de llegar al tramo final que no puedo evitar sentir que el libro sí me dejó algo positivo. No debemos olvidar que se trata de un libro de 1872, y si bien no resulta tan revolucionario como “Anne, la de Tejados Verdes” o “Mujercitas”, en el inicio realiza un gran trabajo mostrando a una chica como cualquier otra, con sus virtudes y sus defectos. Considero que el hecho de que la autora mostrara esos aspectos de su personaje debió resultar cuanto menos interesante en su momento, así que comprendo que se tratara de un libro popular.

La frase final me gustó mucho. Aunque quizás hubiera esperado algo más para Katy —considerando que ella misma tenía tan altas aspiraciones en el inicio de la novela— no deja de ser valorable el esfuerzo que realizó para salir adelante en el último tramo de la novela.


¿La recomiendo? Si les gusta explorar clásicos juveniles y las historias repletas de anécdotas y juegos, ¡adelante!

sábado, 25 de enero de 2020

Reseña de "La misión de Rox" (Guardianes de la Ciudadela #3) de Laura Gallego


¡Hola, lectores!

Hoy finalmente les traigo la reseña de "La misión de Rox", el último libro de la saga "Guardianes de la Ciudadela" de Laura Gallego. ¡Lo disfruté muchísimo! A continuación les dejo la reseña, pero tengan cuidado porque contiene SPOILERS de los libros anteriores.

Libro: La misión de Rox
Saga: Guardianes de la Ciudadela
Autora: Laura Gallego
Editorial: Montena


Sinopsis: Rox ha partido a la región del oeste, devastada por los monstruos, en busca de una aldea perdida habitada por Guardianes. Mientras una riada de supervivientes acude a la Ciudadela en busca de un refugio seguro, tras sus muros florece un nuevo movimiento filosófico, la Senda del Manantial, cuyo líder predica el fin del mundo conocido… para bien o para mal. Xein, por su parte, ha sido enviado a la Última Frontera, el lugar desde donde los Guardianes defienden la civilización de la amenaza de los monstruos, y de donde pocos regresan con vida. Axlin se ha propuesto rescatarlo; mientras prepara su viaje, y al investigar sobre la Senda del Manantial con la ayuda de Dex, encuentra pistas que la conducen a una época anterior a la Ciudadela, donde podría hallarse el origen de la plaga de monstruos que asola su mundo. En esta última entrega de la trilogía Guardianes de la Ciudadela los destinos de los protagonistas se entrelazan una vez más, condicionados por secretos y revelaciones que pondrán en peligro los cimientos de su relación, pero que también podrían suponer la clave para salvar su mundo de la tiranía de los monstruos.




“La misión de Rox” es el libro que le pone el broche final a la saga “Guardianes de la Ciudadela” de Laura Gallego, y que termina de resolver todos los misterios que se plantearon en los libros anteriores.

Este tercer volumen comienza por ponernos en estado de situación: ¿qué sucedió de Axlin, Xein y Rox luego de que cada uno de ellos tomara caminos separados? Axlin se encuentra investigando el extraño jeroglífico con forma de fuente que descubrió recientemente, al igual que Dex, que además tiene que lidiar con algunos problemas vinculados a su nueva posición como jefe de la familia De Galuxen. Xein, mientras tanto, se encuentra luchando a brazo partido en la Última Frontera, con el corazón despedazado por saberse hijo de un cambiapieles y la voluntad puesta en tratar de sobrevivir día a día a los ataques de los intimidantes monstruos colosales. Por último, Rox, ya convertida en una desertora, se adentra en las desoladas regiones del oeste —acompañada de un guardián llamado Aldrix, que se sumó a la misión de forma inesperada— en busca de la aldea en que vivió cuando era pequeña con la esperanza de entender mejor su pasado.

Estas tres líneas temporales nos ayudarán a entender mejor el mundo donde se desarrolla la saga y, al mismo tiempo, conseguirá que comprendamos mejor a los personajes. Los capítulos narrados por Axlin —y también los de Dex— están envueltos en tensión y misterio, mientras que los narrados por Xein destilan aventura y acción. Los de Rox, por su parte, fusionan misterio con acción de una forma maravillosa, y sobrevuela sobre ellos un sentimiento de tristeza y oscuridad que resultan inevitables dado el difícil pasado del personaje.





"—Los monstruos no desaparecen solo porque se dej
e de hablar de ellos —replicó la joven con suavidad—. En la Ciudadela pensáis que podéis protegeros del horror simplemente ignorándolo, pero las cosas no suceden así al otro lado de las murallas. Por eso, luego las pesadillas tampoco desaparecen —concluyó, dirigiendo una mirada significativa hacia Ramxet."

"—¿Alguna vez has visto cómo pelean las hormigas? (…) Se atreven con presas mucho más grandes que ellas. Las persiguen, las hostigan, las atacan sin descanso hasta que las abaten… y entonces las devoran. Su secreto radica en su número y en que nunca se rinden. Nosotros somos como esas hormigas (…) Al final, todos los monstruos acaban cayendo por puro agotamiento. Incluso los más grandes."

“Solo esperaba que, hasta entonces, su presencia en ese lugar resultara útil para sus compañeros y para la humanidad en general."

Quizás uno de los rasgos más sorprendentes del libro es cómo continúa desarrollando el contexto político tan complejo en el que se encuentran sumidos los habitantes de la ciudadela. Así, por ejemplo, la gran cantidad personas que llegan desde el oeste para refugiarse en la ciudadela da pie a que los personajes reflexionen acerca de la inmigración. A lo largo de la primera parte de la historia se presentan muchos personajes con posturas contrapuestas, pero en todo momento queda claro cuál es lado que la autora defiende, dado que se deja traslucir a través de algunos diálogos y la narración de los pensamientos de algunos personajes. 

A título personal tengo que decir que me fascinaron los capítulos en los que Axlin se encontraba investigando en la biblioteca de la Ciudadela. La forma en que intenta diferenciar lo que es ficticio en las leyendas de lo que es real es simplemente fascinante.

"—¿Qué tipo de libros son?
—De todo. Algunas obras de ficción, un libro de contabilidad de un almacén, de grano, una cartilla de lectura infantil, una compilación de recetas de cocina… Cosas que no valía la pena que nadie guardara para la posteridad en su momento, pero que hoy son importantes para nosotros, porque es lo único que nos queda del mundo antiguo."

"Lo primero que hizo fue clasificar todos los documentos por género y temática. Dejó la ficción para el final, porque estaba más interesada en los fragmentos de realidad que podía proporcionarle todo lo demás. Por otro lado, aunque era consciente de que las obras de ficción eran también fruto de la época que las había engendrado, sentía que no tenía aún conocimientos suficientes como para ser capaz de diferenciar un reflejo fiel de uno distorsionado por la imaginación del autor."

También quedé maravillada por la forma en que se trata el extrañamiento que le produce imaginar un mundo donde no existen los monstruos, de la misma forma en que a nosotros nos cuesta imaginar un mundo en el que sí existen. Cosas aparentemente normales para nosotros como el hecho de que las calles estén trazadas de forma cuadriculada en lugar de circular —para defender a los niños de los enclaves— deja ver el enorme trabajo de planificación que hay detrás de esta trilogía, en donde los detalles arquitectónicos, la organización social, el comercio, la forma de relacionarse, la política y la idiosincrasia de los pueblos están por entero moldeados a partir de la premisa de que los monstruos existen. La vida de estas personas no se detiene, se han adaptado para sobrevivir, pero eso no significa que sea sencillo para ellas, y sin duda nosotros, los lectores que vivimos en este mundo sin seres terribles que a Axlin le resulta tan fantástico y lejano, tenemos suerte de no tener que enfrentarnos a esas criaturas. Al menos, esa es la increíble sensación que te deja leer esos fragmentos, y da cuenta, a mi entender, del gran poder que tiene la literatura de trasladarnos a mundos lejanos, a tal punto que nuestra propia realidad puede resultarnos extraña por momentos. 




Una vez que terminado con su catalogación previa, pudo por fin sumergirse en aquel mundo pasado a través de los escasos testimonios que se habían conservado de él. Al principio, le costó convencerse de que ya no estaba leyendo ficción Los documentos describían ciudades abiertas, donde florecía las artes y los oficios, que comerciaban unas con otras gracias a una red de caminos que atravesaban aldeas rodeadas por extensos campos de labranza que podía ser trabajados sin temor a los monstruos.

Volviendo a la historia en sí, tengo que decir que Laura Gallego me mantuvo enganchada a las páginas de este tercer volumen desde el principio hasta el final; y esto, considerando que se trata de un libro de unas 700 páginas, me parece toda una hazaña. Transcurrida la segunda mitad del libro nos presenta un nuevo personaje que se ganó totalmente interés y que resultará de vital importancia para el desarrollo de la trama. A partir de entonces, las distintas intrigas que se nos habían planteado en los libros anteriores —y durante la primera mitad de éste— se irán desvelando poco a poco a través de flashbacks y recuerdos fragmentarios, que a pesar de ser bastante explicativos por sí mismos no están para nada exentos de sorpresas y giros argumentales.

—Es importante lo que haces. No lo dudes nunca. Todos ayudamos en la lucha contra los monstruos, cada cual a su manera.

Me gustaría hablarles del final, pero no puedo hacerlo sin incurrir en spoilers. Solo puedo decirles que he quedado bastante satisfecha con el destino de algunos personajes y que los echaré mucho de menos. Sé que la saga termina aquí, pero no puedo evitar pensar que podría dar lugar a algún spin-off, o a algún relato narrado desde el punto de vista de algún personaje en particular. ¡Se vale soñar!

—Tienes derecho a ser libre igual que cualquiera, Xein. Y a tomar tus propias decisiones y a que se te juzgue por tus actos y no por tu naturaleza.

En resumen, ha sido una aventura emocionante y valió totalmente la pena para mí leer la trilogía completa. La recomiendo a todos aquellos que estén buscando un buen libro de aventuras repleto de monstruos —por supuesto— y  personajes decididos y fuertes, que manifiestan su capacidad de hacer grandes cosas de maneras muy diversas, ya sea a través del estudio y la investigación, como de la destreza física y la disposición a la acción.


¡Y eso es todo? ¿Han leído la saga? ¿Les llama la atención? ¡Cuéntenme en los comentarios!



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