sábado, 22 de agosto de 2020

Reseña de "De la Tierra a Kongurt" de Ángeles Durini

¡Hola, lectores! Estoy descubriendo autores argentinos geniales en la plataforma de Leamos en Casa. Una de mis últimas lecturas ha sido este simpático libro de Ángeles Durini. Si quieren saber más, ¡sigan leyendo!

 

Libro: De la Tierra a Kongurt

Autora: Ángeles Durini

Ilustraciones: Sebastián Barreriro

Editorial: SM Ediciones

Colección: Serie naranja

Páginas: 160

Año: 2005

Sinopsis:

 

Cuando el jefe le pide a Pancho Willis —publicista y el mejor “consiguelotodo” del mundo— que traiga un canguro del planeta Kongurt, él acepta enseguida. Como llega por la ruta más peligrosa y queda inconsciente por el viaje, recibe la asistencia de los hospitalarios canguros kongurtianos.

 


¿Alguno de ustedes conoce un libro de ciencia ficción para un público infanto-juvenil o middle grade, escrito por una autora argentina, que incluya mucho ingenio, imaginación y humor? Debo admitir que yo no conocía ninguno, hasta que me encontré con De la Tierra a Kongurt. Creo que la ciencia ficción es un género muy poco explorado en las historias dirigidas a los más chicos —al menos en nuestro país—, dado que se suelen inclinar más hacia el realismo o la fantasía, mientras que las novelas futuristas o distópicas se enfocan a un público más adolescente. Esta novela en concreto pertenece a la “serie naranja” de El Barco de Vapor (a partir de 9 años), por lo que llamó inmediatamente mi atención.


El protagonista de esta historia es un joven llamado Pancho Willis, también apodado “Consiguelotodo”, un publicista que trabaja como asistente en la producción de campañas audiovisuales de todo tipo. Un día, el director le hace un pedido muy particular: para continuar con el rodaje de su última publicidad, necesita un canguro de Kongurt, un planeta que se encuentra a una gran distancia y al que demoraría meses en llegar si realizara el viaje por una ruta estandarizada. Nuestro protagonista, lejos de rendirse, se propone aterrizar allí acortando el camino a través de un agujero negro, un proyecto que ya había sido sugerido por su abuelo, que trabajaba como científico.


“Siempre dije que estabas medio loco,

eso de andar sin gravedad queriendo la Luna”

 

Así, Pancho llegará a un planeta muy particular, donde existen unas adorables criaturas similares a unos canguros, con poderosos poderes telepáticos. Esta parte ha sido mi favorita, dado que conocemos un mundo muy colorido y lleno de elementos curiosos, que provocan en nosotros una mezcla de fascinación y curiosidad. Tampoco puedo olvidarme de mencionar a la familia de Tándrom, uno de los kongurtianos, que me despertaron una infinita ternura, y por los que estuve preocupada de principio a fin.


Una de las cosas más destacables de esta historia es cómo juega con distintas estructuras, voces, y recursos narrativos. La novela sigue en su mayor parte las peripecias del protagonista, pero en ocasiones también incluye el punto de vista de otros personajes, como el de Paula Dendra —una joven intrépida que juega un papel muy importante hacia el final del libro, y que se nos presenta como  el principal interés amoroso de Pancho—, o el de Tándrom, que va descubriendo las costumbres de la Tierra desde su propia inocencia. Además, la novela incluye noticias, poesías, caligramas en forma de agujero negro y entradas del diario del protagonista. De todos estos recursos, mis favoritos han sido los apuntes que Pancho hacía mientras intentaba aprender palabras en el idioma de Kongurt. ¡Sus anotaciones incluso contienen ejemplos para saber cómo utilizarlas en una frase! Esto le permite al lector familiarizarse con un vocabulario completamente nuevo, y de paso, aprender cosas interesantes sobre Kongurt, como el hecho de que en este lugar  “la lluvia se convierte en azúcar cuando está quieta”. Asimismo, también podremos leer algunos capítulos del diario de Tándrom en el que lo veremos alternar palabras en idioma terrestre con otras escritas en su idioma —que todavía no sabe cómo traducir—, dándole cierta verosimilitud a la historia.


Por último, quiero añadir que las ilustraciones de Sebastián Barreiro le añaden un toque muy simpático a la historia. ¡Los dibujos de Tándrom son mis favoritos!


“La gente, grandes y chicos, aprenden en las plazas. Se reúnen  todos los días, después del trabajo, y cada uno enseña lo que sabe, lo que ha descubierto o lo que ha pensado ese día. Grandes a chicos y chicos a grandes”.

Si están buscando una historia de ciencia ficción orientada para un público más joven, esta podría ser una buena opción para leer. ¡Espero poder seguir descubriendo nuevas historias de autores argentinos! 

 

¿Alguno de ustedes leyó algún libro de Ángeles Durini? ¿Qué libros de autores argentinos han leído. ¡Cuéntenme en los comentarios!

sábado, 18 de julio de 2020

Reseña de "El jinete del dragón" de Cornelia Funke


¡Hola, lectores! ¡Cuánto tiempo sin pasarme por aquí! No he tenido muchos ratos libres para reseñar, pero sí me las he arreglado para leer un poco. En estos días en que el ambiente está frío y todos seguimos encerrados en nuestras casas, no hay nada mejor que leer alguna historia que nos lleve de viaje hasta algún lugar lejano. Por eso, hoy les traigo uno de los últimos libros que estuve curioseando: El jinete del dragón de Cornelia Funke. ¿Les suena su nombre? Es una autora alemana que ha escrito algunas sagas famosas como "Corazón de tinta" y otras menos conocidas como "Reckless". Si todavía no han leído nada suyo, este libro autoconclusivo que podríamos catalogar como middle-grade podría ser una buena forma de comenzar con ella.


Libro: El jinete del dragón
Autora: Cornelia Funke
Año de publicación original: 1997
Editorial: Fondo de Cultura Económica






La tierra de los dragones en Escocia ha sido amenazada por los humanos. Lung, un joven dragón, tendrá que buscar ayuda antes de volar hacia el Himalaya, donde, según cuentan las leyendas, se escondieron los últimos dragones.












Los dragones aún existen en este mundo, pero el valle en donde viven está en peligro; la ambición de los humanos amenaza con arrebatarles todo lo que conocen, así que deben buscar un nuevo hogar. La Linde del Cielo, un valle mítico situado en la cordillera más alta del mundo, parece un buen sitio para trasladarse, pero… ¿existe, realmente? Lung, un joven dragón plateado, está dispuesto a realizar un viaje hasta allí para salvar a su comunidad, aunque falle en el intento. Acompañado de la duende Piel de Azufre —que no dejará de protestar durante todo el camino— y del pequeño humano Ben —que no tiene donde vivir y se unirá a ellos poco después—, Lung emprenderá una odisea por las alturas que estará plagada de aventuras. Pero además de cruzar mares y cordilleras, tendrá que enfrentarse a un peligro aún mayor: el temible Sarpullido —también conocido como El Dorado—, un dragón muy particular, creado por un ambicioso alquimista, que no dejará de vigilarlos a través de sus secuaces y de las masas de agua, en las que puede asomarse a su antojo.

—¡Imposible! —exclamó—. Aquí no hay nada que les agrade. ¡Nada en absoluto!
—¡Bah! —Rata se inclinó tanto hacia atrás que a punto estuvo de caerse de la zarpa del dragón—. No digas estupideces. Tú misma estuviste donde los humanos. No hay nada que no les agrade. No hay nada que no quieran tener. ¿O ya lo olvidaste?
—¡Está bien, está bien! —gruñó Piel de Azufre—. Tienes razón. Son avariciosos. Lo quieren todo para ellos.
—¡Sí, así es! —confirmó Rata con un asentimiento de cabeza—. ¡Y yo les digo que están en camino!


Una de las cosas que más valoro en un libro para niños es que me transporte a esa época inigualable de la infancia en el que todo es extraño y misterioso, en que cada nuevo animal que descubres y cada libro que abres en un mundo entero a descubrir, y en el que tu imaginación parece capaz de llevarte a cualquier sitio. Leyendo esta novela, me sentí así nuevamente. Al terminarla, estuve segura de que, si lo hubiera leído a los nueve o diez años, lo habría adorado. ¡Si incluso ahora, siendo mayor, me he encariñado muchísimo con la historia!

Me gustaron especialmente las relaciones entre sus personajes que, al ser tan distintos entre sí, a menudo chocan en sus costumbres y modos de ver la vida. Piel de Azufre es el personaje más desconfiado; en ocasiones acierta en sus suposiciones y otras veces se equivoca, pero resulta un contrapunto bastante interesante para otros personajes, como Ben y Lung, que tienden a confiar más en los demás. Por otra parte, hay personajes que tienen un arco de evolución increíble. Mi preferido es, sin duda, el de Pata de Mosca, uno de los sirvientes del villano principal, que me tuvo al borde de la silla desde el principio por la sutileza con la que se van desarrollando sus dudas y temores.

Y hablando del villano principal… ¡es otra de las sorpresas del libro! Hacía tiempo que no me encontraba con un antagonista tan temible. Su nivel de maldad resulta intimidante, así como sus poderes para vigilar a los protagonistas desde cualquier masa de agua. Su presencia en la historia es constante, y a pesar de que uno no puede menos que pensar que es imposible que un villano tan cruel gane al final de la historia, no deja de percibirse como una verdadera amenaza.

Por otra parte, Sarpullido no es más que la encarnación del auténtico enemigo de nuestro protagonistas —y de nuestra propia raza—, que hace su aparición ya desde los primeros capítulos del libro: la ambición humana. Las personas que sólo pueden pensar en hacer fortuna, las que están dispuestas a hacerle daño a otros con tal de conseguir sus objetivos, las que asaltan y saquean las tierras de los demás, o las que destruyen todo lo que no entienden, son los principales obstáculos en la felicidad de los protagonistas, quienes, pese a ser de razas muy variadas, se ven afectados de igual manera por semejantes acciones.

Pero, por supuesto, no todos los humanos son malvados, y prueba de ello es el mismísimo Ben, que sólo tienen palabras bondadosas para cuanto ser se cruza en su camino; la experta en dragones Subaida Ghalib, que estudia toda clase de leyendas con gran sabiduría y fascinación; o el arqueólogo Barnabas Wiesengrund, que junto a su familia recorre el mundo en busca de criaturas mágicas para aprender más cosas sobre ellas desde un lugar de respeto y comprensión. Ellos representan el lado curioso y sociable de la raza humana, y son los que se terminan ganando el cariño de los lectores.

—(…) Piensas que no pueden hacer más daño que una mosca porque apenas viven unos pocos años más que ellas. Piensas que lo único que les interesa es comer y dormir. Pero no son así. ¡Oh, no! —Piel e Azufre casi se quedaba sin aire—. Las cosas que pasan a veces por el cielo y que tú, idiota, llamas pájaros ruidosos, son aviones construidos por los humanos. Pueden hablar los unos con los otros sin ni siquiera estar en las mismas tierras. Pueden hacer imágenes que se mueven y hablan, fabricar recipientes de hielo que nunca se derrite, iluminar sus casas por las noches como si hubieran atrapado el sol, pueden, pueden… —Piel de Azufre sacudió la cabeza—. Pueden hacer cosas maravillosas… y abominables. Si desean sepultar este valle bajo el agua, lo harán. Tienen que irse de aquí, les guste o no.

—(…) ustedes son demasiado grandes, demasiado inteligentes, demasiado… —se encogió de hombros— ¡demasiado diferentes! Ustedes los aterrorizarían. Y cuando algo les da miedo a los humanos, entonces…
—Entonces… —lo interrumpió el anciano dragón con voz cansada— lo destruyen.


Otro de los puntos fuertes de este libro es la gran variedad de criaturas mágicas que presenta y la fascinación con la que Cornelia Funke describe a cada una de ellas, desde las más desconocidas hasta las que resultan inusuales. ¡Incluso las que son más conocidas tienen características originales! No he leído demasiadas historias sobre dragones, pero el hecho de que en esta historia se alimenten de la luz de luna y la necesiten para volar ha sido un concepto totalmente nuevo para mí y tengo que decir que me ha encantado. Esto les proporciona un rasgo mágico que resulta llamativo y, al mismo tiempo, les añade una debilidad impensada que hace que nos tensemos de preocupación cada vez que la luna queda oculta.

¡Ah, y los paisajes! Todos son muy variados y curiosos, desde desiertos y mares, hasta cuevas y junglas en donde se esconden genios con mil ojos. En ocasiones, los protagonistas tienen que recorrer estos lugares a pie, pero la mayor parte del trayecto se realiza por los aires… ¡y hay que decir que ha sido toda una experiencia! Con un poco de imaginación —y la ayuda de las palabras de Cornelia Funke— uno casi puede sentir que va volando por los aires, en medio de tormentas, vientos helados, noches de luna llena, ráfagas de arena. Pero hasta el más difícil de los viajes tiene momentos maravillosos, y así es como por momento descubrimos lugares fascinantes y misteriosos, cada uno de ellos con su propia y peculiar criatura mágica, que sacarán a la luz nuestro espíritu aventurero.

Era tal el silencio bajo el cielo oscuro que no se oía más que el rumor de la lluvia y el susurro de los zorros que cazaban durante la noche.

Quizás los primeros capítulos del libro —exceptuando el primero, que sitúa muy bien la historia— sean los más lentos de leer, pero una vez que la historia toma un rumbo concreto y queda bien definido el elenco principal de personajes —especialmente cuando llega Pata de Araña—, el resto de la trama toma vuelo.

En cierta forma, el libro me ha recordado un poco a las películas de Disney de antaño, donde había muchos animales protagonistas, niños audaces, villanos ambicosos, personajes muy distintos entre sí que terminaban haciéndose amigos, y muchas, muchas aventuras. Hay un personaje en concreto, Lola Colagrís, que con su avioneta y su espíritu aventurero me ha recordado a la ratoncita de la película “Bernardo y Bianca”. ¡Cómo me gustaba esa historia! Tengo entendido que se basa en un libro de una autora llamada Margery Sharp, así que espero leerlo algún día.

Si les gustan las historias de fantasía más clásicas, con muchas criaturas mágicas y aventuras que se suceden una tras otra, y en las que todos los personajes tienen su momento de brillar y logran salir adelante gracias al poder de la amistad y el trabajo en equipo, esta historia es para ustedes.


¿Han leído algo de Cornelia Funke? ¡Cuéntenme en los comentarios!

sábado, 6 de junio de 2020

Reseña de "Nosotros después de las doce" de Laia Soler


¡Hola, lectores! ¿Cómo llevan la cuarentena? He estado algo ocupada y por eso no he podido reseñar tanto para el blog como hubiera querido, pero de vez en cuando me hago un tiempo para leer, y por eso hoy les traigo mi opinión sobre un libro que llevaba rato en mi lista de pendientes: “Nosotros después de las doce” de Laia Soler. Pude conseguir este e-book gracias a la iniciativa de la Editorial Urano y el Sello Puck —que contó con el consentimiento de sus autores— de liberar algunos libros durante la cuarentena, y he pensado que una buena forma de retribuirles todo su esfuerzo y generosidad sería dedicarle una reseña a esta historia que tanto me sorprendió. ¡Muchas gracias a Laia y a Puck por el regalo!

Libro: Nosotros después de las doce
Autora: Laia Soler
Editorial: Urano
Sello: Puck
Sinopsis:


Si pudieras borrar de tu mente los recuerdos que te hacen sufrir, las traiciones, las pérdidas y los desengaños... Si pudieras convertir tu mente en un mural en blanco donde volver a pintar tu vida, ¿lo harías?
 Aurora vive en Valira, un pequeño pueblo situado entre montañas. No cree en los cuentos de hadas, pero sí en la magia. Al fin y al cabo, Valira debe su nombre a una reina feérica. Dice la leyenda que la sangre de las hadas aún corre por las venas de sus habitantes, que el pozo del pueblo alberga el espíritu de la reina y que el antiguo carrusel de la plaza posee poderes extraños. No, en Valira nadie se atrevería a negar la existencia de la magia. La víspera de San Juan, la noche más mágica del año, la mejor amiga de Aurora, Erin, regresa al pueblo después de dos años viviendo en la gran ciudad. Y con ella vuelve Teo, su hermano gemelo, cuya presencia Aurora prefiere evitar. Pero la mirada de Teo no es tal como ella la recordaba, ni su pelo, ni su sonrisa. Y cuando el más poderoso de los sentimientos asoma entre los dos, Aurora empezará a dudar de si acaso estará viviendo la segunda parte de una historia de amor olvidada o… no. Con una voz potente, actual y profundamente evocadora, Laia Soler teje una historia salpicada de magia que nos arrastra por las turbulentas aguas de la memoria, el dolor y el amor para reflexionar sobre todo aquello que nos une, nos separa y nos hace crecer como personas.


¿Recuerdan cuando eran pequeños y se entristecían por algo que no había salido como ustedes querían, pero entonces se abocaban a una actividad o entretenimiento que los hacía olvidarse completamente de todo y los ayudaba a sentirse mejor?  ¿Siguen teniendo una vía de escape así en su vida adulta? Bien, pero ahora piensen: ¿qué pasaría si existiese un objeto mágico que literalmente los hiciera olvidarse de todo aquello que les ha causado un gran dolor, borrando de la faz de la tierra todo aquello que les hiciera recordarlo? ¿Les gustaría que existiese? ¿Lo usarían? Porque esto es lo que posee Aurora, la protagonista de esta historia.

El pueblo donde vive la protagonista, Valira, recibe muchas visitas de los turistas y parece salido de un cuento de hadas; se encuentra cerca de un bosque que trepa por un valle hasta llegar a las montañas y tiene un ambiente sumamente apacible y pintoresco. Pero no es solo su apariencia lo que le da un aire mágico, sino también las leyendas que circulan a su alrededor, como aquella que habla de un hada que un día se enamoró de un humano al que le juró amor eterno… Y luego está el carrusel —uno de los más antiguos de Europa—, en el que hay un corcel dorado que, según dicen, puede borrar todos los malos recuerdos de tu pasado con solo desearlo.

La protagonista cree en la magia, pero no en los finales felices. Detesta su nombre de princesa, que más que recordarle a la película de “La Bella Durmiente” de Disney le recuerda a las turbias y oscuras versiones originales de los cuentos recopilados por los hermanos Grimm. Le cuesta pensar en romances duraderos y ni siquiera tiene una relación cercana con los otros chicos del pueblo, con quienes no suele reunirse demasiado. Pero puede que todo eso cambie cuando el vivaz y creativo Teo —hermano de una de sus viejas amigas, con quien perdió contacto hace un par de años— regrese al pueblo después de una larga ausencia.

No obstante, hay un problema. La única persona en la que Aurora confía es su abuelo, que sufre de una enfermedad cardíaca; fue él quien le mostró el carrusel cuando era pequeña y la ayudó a olvidar todas las malas experiencias de su pasado, por lo que le tiene mucho cariño y vive constantemente con  miedo a perderlo. Por eso, cuando su abuelo le asegura que Teo es una de esas personas que ella trató de olvidar en el carrusel hace año,  y que no confía demasiado en él, Aurora comienza a llenarse de dudas…

“A veces, cuando la vida nos pone contra las cuerdas, no sabemos cómo reaccionar. No pensamos, hacemos lo que el cuerpo nos pide”.

Si tuviera que describir este libro con una palabra, esa sería “original”. Los elementos fantásticos —de gran peso dentro de la trama— se entremezclan con el realismo de la historia de manera maravillosa. Se trata de una de esas obras en las que el objeto mágico en cuestión no da pie a ninguna de esas grandes batallas y situaciones peligrosas propias de la fantasía épica, sino que es una parte importante del crecimiento de los personajes. Algo como lo que sucede en la película “13 going to 30” —también conocida como “Si tuviera 30”—, en el que los poderes para viajar en el tiempo de la casita de muñecas de la protagonista solo tienen relevancia en tanto que ayuda a los personajes a aprender de sus experiencias.

La historia está narrada a través de capítulos en primera persona. La voz de la protagonista es muy particular, pues su estilo narrativo oscila entre el tono propio de un cuento de hadas —como cuando describe, fascinada, cómo es un carrusel por dentro— y el tono sarcástico de una adolescente escéptica. Pero entre capítulo y capítulo también nos encontramos con pequeños flashbacks narrados en tercera persona que nos cuentan todo aquello que Aurora quiso olvidar a lo largo de su vida. Así, nos enteramos de que a esta chica le han roto el corazón de muchas maneras diferentes con el paso de los años. Poco a poco. A veces sin que aquellos que la perjudicaron se dieran cuenta de hasta qué punto la habían marcado con sus acciones. Al final de cada flashback, vemos cómo ella siempre elige subir al corcel dorado para olvidar.

“No soy valiente, pero eso no significa que no pueda llegar a serlo. (…) Tal vez un bolígrafo y un papel no sean las armas del más audaz, pero son las únicas que ahora mismo pueden ayudarme a ser lo que quiero ser”.

Pero una vida sin recuerdos es una vida vacía. Descolorida.  Porque si bien Aurora no recuerda el dolor que ciertas personas le han causado a lo largo de su vida y superficialmente todo parece estar “bien”, en  el fondo, las cosas ya no son como antes. Ahí donde antes había cariño ahora hay un gran espacio vacío. No hay dolor, pero tampoco grandes sentimientos. No hay nada. Eso es lo que la ha vuelto tan “desapegada”, como Teo mismo le dice.

Por otra parte, debo decir que Aurora me parece un personaje excelentemente construido. Quizás no destaque por tener un comportamiento estelar o admirable en todo momento —al fin y al cabo, esta novela trata en parte sobre sus errores del pasado—, pero su forma de actuar se explica a través de sus recuerdos. Tiene mucho sentido que una chica que aprendió a evadir sus problemas desde que era pequeña recurra como un acto reflejo a un objeto mágico que le permite olvidar su angustia de inmediato. Creció pensando que era lo mejor y lo más natural —lo mismo que su abuelo—, así que nunca se detuvo a reflexionar sobre lo que esto implicaba.

“Cuando pasan cosas malas… Hay que asumirlas o, si no son culpa nuestra, superarlas. Librarse de lo que nos molesta es hacer trampa, y creo que no te hace bien”.

Por último, hay tres cosas más que me han gustado de la historia y que mencionaré brevemente aquí para no dar spoilers.

La primera: cierta conversación que tienen dos personas sobre la ansiedad, la importancia de cuidar tu salud y no hacer nada con lo que no te sientas cómoda.

La segunda: una conversación que tienen otros dos personajes sobre el arte y el medio fallar.

Y la última: ¡las referencias a las películas de Disney! Jaja. Puntos extra por incluir ESA frase de Rafiki en el  “El rey león”, que es una de mis favoritas desde siempre.

Ah, y hablando de las frases… Preparen sus post-its y resaltadores digitales, porque si son como yo, van a estar subrayando constantemente.

 “Yo no sería Aurora sin aquellas personas que han pasado por mi vida, estén aún en ella o haga ya tiempo que desaparecieron, porque todo me moldea”.

Si están buscando una novela juvenil contemporánea, con toques mágicos y dulces, y que tenga un mensaje de superación personal entre sus páginas, “Nosotros después de las doce” es justo lo que necesitan.

¡Muchas gracias otra vez a Laia Soler y a Puck por ofrecernos este libro!

¿Alguno de ustedes ya leyó a la autora? ¡Cuéntenme en los comentarios!

sábado, 23 de mayo de 2020

Reseña de "El mar" de Patricia García-Rojo


¡Hola, lectores! Hoy vengo a traerles la reseña de un libro que me sorprendió mucho. Se trata del ganador del Premio Gran Angular 2015: “El mar” de Patricia García-Rojo. Una lectura para desconectar de las preocupaciones por un rato y sumergirse en una lectura pausada y agradable que nos invita a darle valor a las cosas sencillas de la vida.


Título: El Mar 
Autor: Patricia García Rojo
Editorial: SM 
Páginas: 264 








Sinopsis: Vivo en un tejado, tengo un barco hecho en su mayor parte de corcho blanco, una piedra mágica y una novia que no me lo creo. Aunque esto no siempre ha sido así. Por eso lo cuento.











La vida de Rob cambia completamente cuando un tsunami arrasa la ciudad en la que vive. Huérfano a la tierna edad de siete años, debe arreglárselas para encontrar una manera de sobrevivir. No le gusta dormir en el polideportivo que las autoridades han acondicionado para la gente sin hogar, así que decide salir a la intemperie.

Y entonces, un día, se encuentra con unas personas que cambian su vida para siempre.

Ahora, once años después, Rob se ha convertido en un cazador de tesoros, es decir, en una persona que se ocupa de nadar bajo la superficie y recolectar objetos perdidos de las casas que han quedado sumergidas en el mar. Su vida es sencilla y feliz; no desea nada más que vivir día a día de su trabajo, dormir en su tejado, pasear bajo el sol en su barquito hecho de corcho blanco, y quizás, algún día, conquistar el corazón de Lana, la chica de sus sueños. Pero todo comienza a complicarse cuando un hombre llamado Nicolás Garrido llega a la comunidad para filmar un documental, y aún más cuando Rob encuentra una misteriosa piedra rosa en una casa de aspecto mágico, que le permite transformarse en la persona que él desee.

"No es que intente despreciar tu manera de ver el mundo, es que es distinta a la mía (...) Yo soy feliz. Y en el mar eso es lo único que importa al final del día: poder acostarte bajo las estrellas con el espíritu en paz, aunque te rujan un poco las tripas".

El mar es una novela que posee ciertos toques de realismo mágico. Si bien es cierto que, debido al asombro que muestra el protagonista por la piedra rosa que se encuentra, por momentos podría interpretarse como una novela de fantasía, la cotidianeidad en la que está envuelto todo sitúa esta novela en un plano totalmente diferente.

¿Qué ha sido lo que más me gustó de la novela? Lo cercano que resulta este mundo en donde todo está sumergido. Se trata de una comunidad que, de lejos, parece totalmente distinta a la nuestra, pero a medida que la conocemos mejor, nos damos cuenta de que está impregnada de una maravillosa humanidad. Aquí las reglas son un poco diferentes, sí; las labores más valoradas son las de los cazadores de tesoros y las de los ingenieros, y los negocios más importantes son los que prestan equipos de buceo; pero, en definitiva, no deja de ser un pueblo como cualquier otro, donde sus habitantes se conocen de toda la vida, se las arreglan para sobrevivir como pueden, disfrutan de las comidas y los días de sol, se enamoran, sufren, ríen, y se comportan como las personas comunes y corrientes que siempre han sido.

Asimismo, me resulta muy curiosa la forma en que está estructurado el conflicto en esta historia. A ver si puedo explicarlo presentándoles una serie de situaciones: en esta sociedad no se le da importancia al dinero —se manejan mediante el trueque—, pero existe una competencia bastante significativa entre los cazadores de tesoros, que se dividen entre “los elegantes” y los “mafiosos”. Nuestro protagonista, aunque no pertenece a un grupo de cazadores de tesoros profesionales —como le gustaría a su buen amigo Marcos—, es un joven honesto que cumple su trabajo con responsabilidad, por lo que podríamos considerarlo “elegante”; pero Gino y sus dos secuaces, Lolo y Bruno, son unos hombres con pocos escrúpulos que le roban las buenas localizaciones de tesoros a los demás, y que irritan en sobremanera a nuestro protagonista. Al mismo tiempo, parece existir cierta afinidad entre Gino y Mamá Medusa, la dueña de uno de los negocios de equipos de buceo más costosos de la ciudad… Y mientras todo esto tiene lugar, Rob intenta arreglárselas para acercarse a Lana, una de las hijas de Mamá Medusa, para averiguar si existe alguna posibilidad de que ella pueda enamorarse de él.

¿Se dan cuenta de que, hasta aquí, todo es perfectamente normal? Los conflictos de esta comunidad son conflictos perfectamente comunes, que podrían tener lugar en cualquier otro lugar del mundo. El tema de la piedra mágica, que aparece más adelante, simplemente le agrega un elemento extra a la trama, que le permite al protagonista actuar como “espía” en determinadas situaciones, y formar parte de escenas tanto dramáticas como cómicas. Y sí, la magia también le agrega un marco lógico a ciertas cosas extraordinarias que suceden a lo largo de la trama. Pero lo esencial, lo verdaderamente importante en el mar, es lo que subyace debajo de toda esta magia: los personajes, sus conflictos personales, y la forma en que relacionan entre ellos.

La voz de Rob, el protagonista, es increíblemente cercana y agradable. Su narración es melancólica y nostálgica al principio del libro, pero se vuelve más expresiva con el paso de las páginas, hasta alcanzar cierta cuota de humor que lo convierte en un personaje simpático con el que es fácil empatizar. Además, está lejos de tener los arriesgados y ambiciosos objetivos de otros personajes de ficción: todo lo que quiere es vivir una vida feliz, sencilla, sin demasiadas complicaciones. ¿Puede uno crear una trama con un personaje que, en lugar de querer convertirse en un cazador de tesoros profesional, de ansiar poder y dinero, desea justamente lo contrario? Sí, y esta historia lo demuestra perfectamente, porque Rob no es un personaje anodino ni aburrido por no desear más de lo que tiene. Y es que, curiosamente, tener una vida sin complicaciones resulta increíblemente difícil, y más aún cuando allá afuera sí hay personas que ambicionan poder y dinero…

"—No sé si soy romántico o no —confesé, demasiado atorado, con la cabeza funcionando a toda máquina, con todas ms neuronas de fiesta—. Me gusta pensar… Me gusta pensar caminos fáciles para la felicidad

—¿Para la felicidad?
—A veces somos demasiado complicados, queremos cosas, queremos más… La felicidad es mucho más sencilla".


Esta es una historia contada con una gran sensibilidad, que por momentos adquiere tintes melancólicos, otras veces resulta romántica, y en algunas ocasiones, también termina siendo humorística… como la vida misma. Como escenario de fondo siempre tenemos esa ambientación tan diferente, que hace que queramos explorar el lugar detenidamente. Las aguas profundas por momentos son todo un misterio, pero siempre resultan fascinantes, dado que están llenas de peces de colores vívidos, bosques subterráneos, y casas repletas de objetos desconocidos. Y, por último, en la superficie, tenemos esa incesante cotidianeidad que siempre resulta encantadora. ¿Será por todo esto que me dan ganas de releerlo?

Si quieren una lectura diferente, original y amable, que se sienta como explorar una pequeña porción del mar o como nadar apaciblemente en un día soleado, El mar sería una lectura perfecta para ustedes.


¿Alguno de ustedes lo ha leído? ¡Cuéntenme en los comentarios!

jueves, 30 de abril de 2020

Reseña de "Everless" de Sara Holland


¡Hola, lectores!

Hace rato que no me paso por el blog, pero no quería terminar el mes de abril sin publicar esta entrada que preparé hace algunas semanas sobre “Everless", la primera parte de la bilogía de Sara Holland. Este libro pude conseguirlo gracias a la Editorial Urano y el Sello Puck, que liberó algunos libros durante la cuarentena. ¡Muchas gracias a los autores y a la editorial!



Libro: Everless. La hechicera y el alquimista
Autora: Sara Holland
Sello: Puck
Colección: Puck juvenil


Sinopsis: -Best seller del New York Times -Primer tomo de una bilogía -Un fantasy adictivo y con un toque de romance El tiempo es una prisión, y ella es la llave. En las tierras de Sempera, los ricos controlan todo… incluso el tiempo. Desde la época legendaria de la alquimia y la hechicería, las horas, los días y los años se extrajeron de la sangre, se combinaron con el hierro y se conservaron en monedas. Ahora, aristócratas como la familia Gerling florecen durante siglos, mientras el pueblo vive sus escasos años con amargo resentimiento. Y nadie está más resentida con los Gerling que Jules Ember. Su padre y ella trabajaron hace mucho tiempo en Everless, el palacio de los Gerling… hasta que un funesto accidente los desterró de allí. Ahora, desesperada por ganar tiempo, Jules regresa a Everless en medio de los preparativos para la boda de Roan, el más joven de los hermanos Gerling, con la hija de la Reina. Entre la inesperada amabilidad de Roan, la crueldad de su hermano Liam y los escalofriantes rumores que rodean a la Reina, Everless posee más tentaciones –y peligros– de lo que Jules jamás imaginó. Las historias de su infancia comienzan a adoptar nuevos significados, arrojándola a un pasado cada vez más profundo que le cuesta reconocer y revelando una enredada trama de violentos secretos que podrían cambiar su futuro –y el futuro del tiempo– para siempre.


Jules Ember es una joven de dieciesiete años que vive en Crofton, uno de los humildes pueblos de un reino mágico llamado Sempera. En este mundo, la sangre puede contener tiempo, mientras que el tiempo puede ser convertido en metales para la fabricación de monedas. Así, los trabajos que realizan los distintos personajes del libro tienen como objetivo conseguir monedas de tiempo para vivir mejor y por más años; pero existen algunos sectores de la población que lo pasan realmente mal  y que, en ocasiones, tienen que acudir a un prestamista para que les extraiga sangre de las palmas de sus manos, de tal manera que puedan pagar la renta de sus hogares.

Cuando Jules se da cuenta de que a su padre le queda poco tiempo de vida —si deja que le drenen la sangre una vez más, podría perjudicarlo gravemente—, toma la decisión de ir al castillo de Everless, a donde supuestamente también acudirá su amiga Amma, pues trabajar para la aristocracia del reino implica ganar en un mes lo mismo que otros ganan en un año. Está dispuesta a todo con tal de conseguir tiempo y dinero…. Incluso a enfrentarse a los terribles recuerdos de su pasado.

Porque Jules en algún momento vivió en Everless: su padre era uno de los herreros del castillo. Mientras él trabajaba, ella jugaba en los terrenos del castillo junto a Roan Gerling, hijo de Lady Verissa, una de las integrantes más importantes de la aristocracia de Everles después de la Reina. Pero un día, lamentablemente, se produjo un acontecimiento lo cambió todo. Liam Gerling, el hermano mayor de Roan, estuvo a punto de empujar al chico al fuego, cuando Jules alcanzó a salvarlo, sin saber muy bien cómo. A pesar de su buena actuación, Jules y su padre fueron culpados de aquel terrible incidente y lo desterraron del castillo.

Jules no olvida nada de eso, y detesta a Liam casi tanto como lo teme, pero aún guarda un buen recuerdo Roan. Le alegraría mucho volver a verlo, si no fuera porque, al parecer, el joven va a casarse dentro de pocos meses con Ina Gold, una de las elegidas de la Reina.

Y en medio de todo esto, Jules no deja de notar que posee una habilidad extraña para ralentizar el tiempo. ¿En qué se relaciona esto con la historia del Alquimista y la Hechicera, la leyenda que todo el mundo conoce en Everless?  ¿Y con el cuento que a ella le gustaba cuando era niña sobre la Zorra y la Serpiente?

 "Siempre he preferido las flores silvestres a las flores culutivadas"

Mi detalle favorito de esta novela ha sido el mundo que creó la autora alrededor de la magia del tiempo. Las reglas están bien definidas desde el principio, pero los datos sobre la historia de Everless, sus guerras y sus leyendas aparecen dosificados a lo largo de distintos capítulos, de tal manera que en ningún momento se tiene la impresión de que nos están saturando con información innecesaria o que la narración se ralentiza para situarnos mejor en la historia. La buena construcción de mundo puede notarse incluso en pequeños detalles, como en el hecho de que una estrella tallada en la puerta de un integrante de la aristocracia representan un siglo, mientras que la luna representa un mes, y el sol, un año. Po otra parte, las dudas que podemos llegar a albergar sobre algunas cosas se van resolviendo a su debido tiempo, poco a poco, manteniendo el interés del lector por el camino.

A lo largo del libro flota un halo de misterio, que se ve acentuado por la cantidad de cosas que la protagonista ignora sobre Everless y sus habitantes. Llegamos a conocer a varios personajes, pero no profundizamos demasiado en la vida de ninguno de ellos por el momento —como en el caso de Lora, la cocinera con una pata de palo—, porque nuestra protagonista, al principio, se ve obligada a mantener su identidad en secreto, y además no sabe en quiénes puede confiar y en quiénes no. Y esos sueños que tiene de vez en cuando en las que una joven la persigue no ayudan mucho…

"Sigo siendo una herramienta, o un guante que calzarse y utilizar cuando es necesario por los más poderosos".

Pese a lo que pueda parecer en un principio, el romance no es lo más importante en esta historia. Jules es una protagonista que está terriblemente preocupada por su identidad y la seguridad de las personas a las que más quiere, por lo que, a pesar de que por momentos anhela poder hablar con Roan, siempre tiene en claro cuáles son sus prioridades. Además, es muy consciente de la injusticia que supone que los miembros de la realeza le quiten años de vida a la gente pobre para ser más longevos —especialmente teniendo en cuenta que algunos desperdician su extenso tiempo de vida en actividades tan banales como mirar con aburrimiento por la ventana del jardín—, por lo que no se dejará seducir por la vida del castillo tan fácilmente.

Por otra parte, es necesario añadir que la historia tiene algunos giros argumentales bastante inesperados. Desde el principio los cuentos, las leyendas, y los sueños de Jules se prestan a interesantes análisis a partir de los cuales se pueden hacer algunas teorías. Y aunque, por momentos, uno puede creer que la trama es bastante predecible, la autora se reserva una o dos sorpresas hacia el final.

Tengo que admitir que muy interesada en el destino de varios personajes —como Liam e Ina Gold—, por lo que espero poder leer pronto la segunda parte.

Si les gustan las historias narradas con una prosa delicada y misteriosa, las intrigas palaciegas, las leyendas sobre bosques y hadas, y las historias que se desarrollan poco a poco hasta llegar a un final sorprendente, deben darle una oportunidad a Everless.

¿Ya leyeron la saga? ¿Les gustaría leer el libro? ¡Cuéntenme en los comentarios!
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